Patient Power: El mantener una buena alimentación cuando no le apetece comer

Por Erika Johnson

Julie Lanford, MPH, RD, CSO, LDN, también conocida como “la nutricionista del cáncer”, es una especialista certificada en nutrición oncológica y dietista-nutricionista registrada. Ha sido una dietista certificada por más de 10 años, la mayoría de los cuales se ha enfocado en trabajar con pacientes que padecen cáncer. Recientemente Julie habló sobre este tema para Patient Power y dio consejos para saber qué comer cuando hay falta de apetito.

Muchos pacientes con cáncer se enfrentan a un déficit nutricional debido a la falta de apetito o a los problemas digestivos. ¿Por qué ocurren los problemas digestivos? ¿Qué efectos secundarios se deben tener en cuenta?

Esta es la premisa principal: si no se obtienen suficientes nutrientes, el cuerpo se verá seriamente afectado. Los daños pueden incluir la pérdida de peso involuntaria, que es ocasionada principalmente porque los pacientes no tienen ganas de comer.

Por lo general, el peso perdido durante el tratamiento es principalmente masa muscular, lo cual es una preocupación porque el músculo provee energía y apoyo al sistema inmunológico. Esos efectos biológicos pueden causar debilidad y fatiga, además pueden hacer que la recuperación de las enfermedades sea más lenta.

Julie dio algunos consejos a quienes están luchando con la falta de apetito:

  • Entender que comer algo es mejor que no comer nada. Por ejemplo, si un paciente está muy preocupado por la calidad de los alimentos en su dieta (es decir, muchas frutas y verduras, grasas saludables, etc.) y luego pierde el apetito, está bien permitirse comer alimentos que por lo general no comería, como merengadaso granos blancos.

  • Si no le apetece comer, beber algo puede ser una opción. Hay muchas bebidas de suplementos nutricionales diferentes, ya sean las grandes marcas como Boost o Ensureuotrasmarcas comerciales, e incluso hacerlas en casa. La idea es consumir calorías y proteínas adicionales.

  • Optimice las comidas y los bocadillos para obtener alimentos con mayor contenido de grasa y calorías. Por ejemplo, si le provocan galletas, puede agregarles mantequilla de maní, queso, aguacate o cualquier otra cosa con calorías adicionales.

  • Pruebe Benecalorie de Nestlé, que añade calorías y proteínas adicionales a alimentos como los huevos, las sopas, las papas o la avena. Puede pedirlo aquí a través de Amazon.

  • Coma en un horario regular para evitar pasar demasiadas horas sin comer. Julie les dice a sus pacientes siempre que coman a la hora de levantarse por la mañana. A veces puede ser necesario que los cuidadores recuerden a sus seres queridos si han pasado 2 o 3 horas desde la última vez que comieron o bebieron algo.

  • Consuma alimentos variados. Intente merendar incluyendo alimentos de 2 o 3 de los grupos de alimentos (es decir, una manzana con mantequilla de maní).

  • No necesita contar las calorías. Sólo coma cada 2 horas y elija algo que le apetezca. Coma lo suficiente, intente sentirse lleno y vuelva a comer en unas pocas horas.

  • ¡Mantente hidratado! La falta de líquidos y la deshidratación pueden afectar negativamente en muchos aspectos. Establezca una alarma telefónica para beber agua/líquidos si es necesario.

  • Hable con su equipo médico si tiene problemas para digerir los alimentos, si presenta estreñimiento o diarrea.

  • Consulte a un nutricionista especializado en oncología si los problemas persisten.

Julie tiene un canal en YouTube llamado “Cancer Dietitian” (La nutricionista del Cáncer) con recetas para suplementos nutricionales, helados, pudines, merengadas, etc. También tiene una página web cancerdietitian.com para publicar la información más actual sobre la nutrición oncológica. 

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Nuevo inhibidor de proteasoma para tratar el mieloma múltiple

Por Jenny Ahlstrom

Investigadores de la Universidad de Kentucky han descubierto un nuevo fármaco que se dirige al sitio activo de los proteasomas. Los proteasomas son el procesador de desechos de las células, descomponiendo las células viejas en varios componentes celulares para que puedan reutilizarse en la creación de nuevas células. En el mieloma múltiple, se han desarrollado varios inhibidores del proteasoma para tratar el mieloma múltiple, incluidos bortezomib, carfilzomib e ixazomib. La mayoría de los pacientes con mieloma usarán estos fármacos en combinación con otras clases de medicamentos para el mieloma, pero muchos pacientes desarrollan eventualmente una resistencia a ellos.

Este nuevo compuesto, llamado G4-1, demostró tener un mejor control de la enfermedad en comparación con el grupo tratado con carfilzomib, en estudios llevados a cabo con ratones y demostró ser igual de eficaz para eliminar células parentales y líneas celulares que se habían vuelto resistentes al bortezomib o al carfilzomb. G4-1 es un inhibidor reversible que se dirige a las subunidades beta5 y beta5i del proteasoma. Estas subunidades están ubicadas en los dos subtipos diferentes: Proteasoma constitutivo e Inmunoproteasoma, respectivamente.

El perfil de toxicidad parece ser bajo según los resultados del estudio inicial y los ratones analizados mantuvieron un peso normal en comparación con los ratones tratados con carfilzomib, los cuales perdieron peso.

Las posibles ventajas de esta terapia podrían ser prolongar la vida útil de los tratamientos existentes, como bortezomib, ixazomib o carfilzomib y reducir el riesgo de desarrollar resistencia farmacológica a estos medicamentos. Los siguientes pasos del desarrollo serán dirigidos por el investigador Dr. Chang-Guo Zhan, profesor de investigación y director del Centro de Modelado Molecular y Bifarmacéutica de la Universidad de Kentucky.

Los pacientes con cáncer de sangre tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cabeza y cuello

Por Jenny Ahlstrom

Los pacientes con cáncer de sangre tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cabeza y cuello, según los resultados de un estudio retrospectivo publicado en JAMA de Otorrinolaringología – Cirugía de cabeza y cuelloTener un cáncer de sangre previo también se asoció con una peor supervivencia general a 2 y 5 años para estos cánceres de cabeza y cuello.

El estudio utilizó información de la base de datos institucional de Veterans Affairs de más de 30 millones de veteranos (89,3% hombres y 45,2% caucásicos) nacidos entre 1910 y 1969. En 207.322 pacientes con cáncer de sangre, 1.353 de ellos fueron diagnosticados posteriormente con cáncer de cabeza o cuello.

“Los tumores hematológicos malignos se encuentran entre los cánceres más prevalentes en los Estados Unidos”, escribieron Daniel Clayburgh, MD, PhD, y sus colegas. “Esta gran población de pacientes es desafortunadamente más susceptible a futuros cánceres. Los estudios de tumores hematológicos malignos, como la leucemia mieloide crónica, la leucemia linfocítica crónica o el linfoma linfocítico pequeño, el linfoma de Hodgkin, el linfoma no Hodgkin y el mieloma múltiple, han demostrado un riesgo elevado a largo plazo de desarrollar neoplasias secundarias. “En los estudios de pacientes que se han sometido a un trasplante de células madre hematopoyéticas … también existe un riesgo significativamente alto de cánceres secundarios”.

Otros cánceres que podrían estar asociados con pacientes con cáncer en la sangre incluyen:

  • Cáncer del tracto aerodigestivo (riesgo relativo 16)

  • Cáncer de cavidad oral (riesgo relativo 1.7)

  • Cáncer de orofaringe (riesgo relativo 1.7)

  • Cáncer de laringe (riesgo relativo 1.3)

  • Cáncer sinonasal (riesgo relativo 3)

  • Cáncer de glándula salival (riesgo relativo 2.8)

  • Cáncer de tiroides (riesgo relativo 2.1)

Para estos cánceres en el subsitio, los pacientes tuvieron una peor supervivencia general a los 2 y 5 años en comparación con los pacientes sin cánceres previos.

La experiencia de un paciente de mieloma múltiple con la terapia CAR-T: Bob Regello

Por Jenny Ahlstrom

Bob Regello ha tenido mieloma múltiple desde 2007 y durante los últimos 6 años junto a su esposa, ha sido líder de un grupo de apoyo en Sacramento, California. Tuvimos el placer de compartir HealthTree en su reunión del grupo de apoyo el otoño pasado y disfrutamos de su espíritu positivo y carismático. Además, vimos el profundo impacto de su labor cuando hablamos con los miembros del grupo, quienes están muy bien informados. Uno de sus momentos más gratificantes fue cuando un cuidador le llamó y dijo que su esposa tenía mieloma múltiple y que moriría pronto. Su hermana le había dicho que rechazara el tratamiento. Bob enfáticamente insistió en que sí debería recibir tratamiento, lo cual hizo y éstos últimos 4 años ha seguido disfrutado de su familia, los viajes a Europa y una buena calidad de vida estos. Es más que evidente que Bob es muy querido por sus compañeros y guerreros del mieloma.

Bob ha recibido y recaído a través de muchos de los tratamientos para el mieloma, como Kyprolis, Darzalex, Revlimid y Velcade. Su médico de la Universidad de California en San Francisco, Jeffrey Wolf, sugirió que trataran de llevarlo a un ensayo para la terapia CAR-T. Bob sintió que era la única opción viable. En ese momento, había tres estudios CAR-T abiertos en la UCSF y uno de ellos requería altos niveles de BCMA, los otros dos no. El que él eligió fue el Juno CAR-T, desarrollado por Celgene, que no requería un nivel específico de BCMA.

Bob había sido sometido una biopsia de médula ósea antes de solicitar el estudio, pero tuvo que hacer biopsias adicionales para calificar y probar su respuesta después del estudio. Ha tenido cinco biopsias de médula ósea desde Noviembre.

Sus células T se recolectaron el 1 de Noviembre de 2018. No había sido tratado desde Julio y se estaba debilitando y poniendo cada vez más nervioso. Recibió más quimioterapia para poder recibir las células CAR-T, pero solo una semana antes de ir a recibir las células desarrolló una neumonía y terminó en el hospital durante cuatro días. Una vez que pasó por la neumonía, regresó el 27 de diciembre y el 28, comenzó 3 días de quimioterapia de linfodepleción antes de que pudiera recibir las células infundidas.

Volvió a contraer neumonía, lo que retrasó la aplicación del tratamiento CAR-T durante varios días más. El 14 de enero recibió sus células CAR-T. A la mañana siguiente, tuvo una fiebre de 103°F e inmediatamente se le administró toxilizumab, un inmunosupresor, que le redujo la fiebre de inmediato. Como parte del proceso de recuperación, el equipo médico le hizo preguntas para evaluar su función mental y dos días después del tratamiento, no pudo responder ninguna pregunta correctamente. El equipo le suministró dexametasona y se recuperó. Mientras estaba en la UCSF, caminó por los pasillos lo más que le fue posible para mantenerse en forma y activo.

Entre su enfermedad y el tratamiento, Bob estuvo en el hospital durante 37 días en total. Vive en Sacramento y como son 2 horas en automóvil desde la UCSF, tuvo que permanecer cerca del hospital durante dos semanas después de la terapia CAR-T. Él y su esposa alquilaron una casa provista por UCSF específicamente para pacientes. Notó estar tambaleante e inestable durante un par de días después de dejar la institución mientras estaba en su casa. Después de que Bob se fue a su casa en Sacramento, fue tratado en su hospital local y recibió numerosas transfusiones de glóbulos rojos, plaquetas y vacunas de neupógeno para recuperar sus conteos sanguíneos. Siguió recibiendo infusiones hasta principios de Abril. Recientemente, sus recuentos de glóbulos blancos y sus valores de ANC comenzaron a disminuir, por lo que todavía está recibiendo neupogen e IGIV en las instalaciones locales. Su cadena ligera kappa está ahora en 1 y su lambda es casi indetectable.

Los consejos de Bob han ayudado mucho a sus compañeros. Encuentra un buen doctor. Busca un especialista en mieloma y vive a plenitud el mayor tiempo posible, incluso con esta enfermedad. Gracias Bob, por el servicio que brindas a tus compañeros pacientes de mieloma. ¡Estamos muy entusiamados de que se pueda lograr una remisión a largo plazo con esta nueva tecnología CAR-T!