Tomando sus medicinas—Los desafíos del cumplir el tratamiento con medicamentos orales en la atención del cáncer

Por Paul Kleutghen

La Journal of Oncology Pharmacy Practice publicó recientemente un artículo de investigación que reveló datos muy importantes sobre qué tan bien los pacientes con un diagnóstico reciente de cáncer hematológico cumplen con sus regímenes de medicamentos orales. Se realizó un seguimiento de los reabastecimientos de todos los medicamentos orales (oncológicos y no oncológicos) para un gran número de pacientes durante un período de 6 meses antes del inicio de su régimen de tratamiento y que finalizó meses después del inicio. Los pacientes con mieloma múltiple fueron el subgrupo más grande estudiado (1.810 pacientes). Como ya muchos de nosotros sabemos, teniendo en cuenta la edad promedio de los pacientes con mieloma múltiple recién diagnosticados, terminamos teniendo otras condiciones médicas crónicas que también requieren tratamiento (principalmente colesterol alto, presión arterial alta y diabetes).

Hay varias conclusiones que los investigadores describieron:

  • El tipo de medicamentos que los pacientes con mieloma tienden a omitir más son los agentes reductores del colesterol (casi el 16% de los nuevos pacientes con mieloma lo hacen).
  • La verdadera sorpresa (al menos para mí) es que sólo el 43% de los pacientes con mieloma múltiple tienen una proporción del 80% o más de días de tratamiento cumplidos según la su información de recarga. En otras palabras, los investigadores ni siquiera buscaban el cumplimiento perfecto, sino que usaban una medida de ≥ 80% de cumplimiento y sólo el 43% de nosotros lo hacemos.
  • Se observó que aquellos pacientes que cumplen mejor con su régimen de tratamiento oncológico oral también tienden a cumplir con sus regímenes de medicamentos orales.
  • Los pacientes con diagnóstico de leucemias crónicas tienden a cumplir significativamente mejor con los regímenes de medicamentos orales (oncológicos y no oncológicos) que los pacientes con mieloma múltiple.

 

Los autores también concluyen que “el iniciar terapia con medicamentos oncológicos orales puede afectar negativamente la adherencia a los tratamientos orales para las comorbilidades crónicas, lo que se requieren estrategias de manejo de medicamentos para ayudar a los pacientes a cumplir con su terapia completa”.

En realidad, todas esas conclusiones suenan lógicas.

No se proporcionan razones que expliquen por qué existe una diferencia tan grande en el cumplimiento del tratamiento entre los pacientes con mieloma y los grupos con leucemias crónicas. Una razón podría ser que los pacientes pueden percibir que los medicamentos orales son menos importantes en comparación a un medicamento que se administra por vía intravenosa en la sala de infusión, por lo que pueden ser más desprevenidos al asegurarse de tomar todos sus medicamentos a tiempo.

Me atreveré a dar otra opinión muy personal aquí como paciente de MM/pPCL. La mayoría de nosotros somos pacientes de Medicare y nos enfrentamos a importantes copagos para nuestros inmunomoduladores y posiblemente también para un inhibidor de proteasoma oral. El costo del copago anual para uno de estos será de aproximadamente $ 12.500 y, que Dios nos ayude, si necesitamos también un IMiD y un IP oral, porque nuestro copago de Medicare aumentaría a $ 22,000 por año y eso ni siquiera cubrirá cualquiera de las otras medicinas que podamos requerir. Éste copago de Medicare de $ 12.500 a $ 22.000 es más de lo que la mayoría de nosotros recaudamos del Seguro Social. Creo (y de nuevo esta es mi opinión personal) que esta es una razón más que suficiente para que las personas comiencen a consumir todos los medicamentos que se les recetan, independientemente de si son para extender su supervivencia con cáncer o si son para tratar su colesterol alto, etc.

A principios de este año, Alex Azar, secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, presentó una propuesta para establecer el precio de los medicamentos recetados más importantes de alto costo en los Estados Unidos, que se basa en un índice calculado sobre los precios del mismo medicamento en 10 países desarrollados (Canadá, Australia, Japón, Reino Unido y seis de los países más ricos de la UE). Esta propuesta ahora también está incorporada en el proyecto de ley de precios de medicamentos que se está discutiendo actualmente en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Así que, independientemente de su afinidad política, hay que admitir que fue una idea inteligente de su partido. De todos modos, este mecanismo internacional de indexación de precios probablemente reducirá los precios de esos medicamentos indispensables que nos mantienen con vida en aproximadamente un 50%, y nuestros copagos se reducirán en una cantidad similar. Al mieloma no le importa cuál sea su afinidad política, así que permítame sugerirle que se ponga en contacto con su congresista y senadores locales para saber que éste proyecto es algo en lo que deben participar. Y cuanto antes mucho mejor.

La lenalidomida puede retrasar el daño óseo y de órganos en pacientes con mieloma latente

Por Jenny Ahlstrom

En el estudio más grande sobre pacientes con mieloma latente llevado a cabo en 13 importantes centros de salud para el mieloma, se descubrió que la lenalidomida retrasa la progresión de la enfermedad y ayuda a prevenir el daño óseo y el daño a órganos vitales. El estudio fue dirigido por el Eastern Cooperative Oncology Group y financiado por el National Cancer Institute.

El estudio incluyó a 182 pacientes con mieloma latente de riesgo intermedio o alto (entre 2013-2017) que se dividieron en dos grupos:

  • 90 pacientes recibieron 25 mg de lenalidomida
  • 90 pacientes fueron observados sin terapia

 

El seguimiento se realizó durante 35 meses. La supervivencia libre de progresión (SLP) se analizó entre los años 1-3 pero este periodo fue demasiado corto para evaluar la supervivencia global.

 

Con Lenalidomida Sin Tratamiento
SLP 1 AÑO 98% 89%
SLP 2 AÑOS 93% 76%
SLP  3 AÑOS 91% 66%

 

Se reportaron seis muertes: dos en el grupo con lenalidomida y cuatro en el grupo de observación. Los autores del estudio señalaron:

“Nuestros datos, junto con los resultados del ensayo español, respaldan la terapia temprana como la nueva pauta de atención en el MML de alto riesgo sobre la base de un claro beneficio clínico en la prevención de daño en órganos vitales, demostrado en dos ensayos aleatorios independientes”.

Concluyen que los pacientes con mieloma latente de alto riesgo según los criterios de la clínica Mayo de 2018 (recientemente validados por el International Myeloma Working Group) obtuvieron un  mayor beneficio de la terapia temprana y son el único grupo para el que recomendaron una intervención temprana con lenalidomida o lenalidomida más dexametasona.

Las estrategias de tratamiento “curativo” también se están evaluando para pacientes con mieloma latente de alto riesgo. Tal estudio es el ECOG-ACRIN, que compara daratumumab, lenalidomida y dexametasona (con un propósito curativo) versus lenalidomida más dexametasona (con un propósito preventivo). Los resultados futuros de este estudio se pueden comparar con el estudio actual y proporcionarán claridad sobre la mejor estrategia a largo plazo para el mieloma latente de alto riesgo. Mientras esperamos esos resultados, el autor principal del estudio, Vincent Rajkumar, especialista de la Clínica Mayo ha expresado:

“El tratamiento temprano con lenalidomida retrasa la progresión a mieloma sintomático y puede prevenir el daño a los órganos que ocurre en el mieloma múltiple”.

Infecciones, mascarillas y el mieloma múltiple

Por Paul Kleutghen

Vivir con mieloma también implica tener un mayor riesgo de contraer infecciones, especialmente infecciones de las vías respiratorias superiores, las cuales son más difíciles de controlar y tratar, ya que nuestro sistema inmunológico se debilita por el tratamiento prolongado con los medicamentos para el mieloma y los trasplantes de células madre. Las complicaciones de las infecciones respiratorias son la principal causa de muerte de los pacientes con mieloma múltiple. Todos estamos acostumbrados a tener que usar máscaras faciales quirúrgicas cuando ingresamos a nuestras clínicas de tratamiento de mieloma (o, al menos, ESPERO que se le pida que lo haga, junto con un buen lavado de manos, antes de poner un pie dentro de la clínica).

Hay una gran variedad y tipos de mascarillas faciales y una búsqueda rápida en Amazon para “mascarillas faciales” le mostrará una diversidad de opciones. Se destacan dos opciones principales: la “mascarilla médica” que es la más usada en nuestras clínicas y la mascarilla N95 (más al estilo de Dart Vader), la cual anuncian como “más efectiva” y, por lo tanto, también es un poco más cara. ¿Cuál de las dos es la mejor opción?

La Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA, por sus siglas en inglés) acaba de publicar una investigación que llevaron a cabo para orientarnos en ésta materia. Un estudio que involucró a 2.862 trabajadores del área de la salud, en 137 centros ambulatorios de 7 centros médicos de EE. UU., que abarcó un período de 4 “temporadas de gripe” reveló que:

“De acuerdo a lo evaluado en el personal de atención médica en este ensayo, el uso de respiradores N95, en comparación con las mascarillas médicas en el entorno ambulatorio, no produjo diferencias significativas en las tasas de influenza confirmada por laboratorio”.

Y allí lo tienen: ambos tipos de máscaras proporcionan, en esencia, el mismo grado de protección. Mi único comentario al respecto es que esperaría que las mascarillas sean usadas adecuadamente por los pacientes/cuidadores y el personal médico. Hay que evitar el error de que su nariz sobresalga de la mascarilla para que sus lentes no se empañen. Apriete la mascarilla correctamente sobre el puente de la nariz y asegúrese de que también tenga un sello a la mitad en la parte inferior de la máscara. Si no le gustan los lentes empañados, entonces muévelas más cerca de la punta de la nariz. Tiene que tomar estas medidas no solo para su protección, sino también para la de sus compañeros pacientes.

Recomiendo leer el resumen del artículo de la revista que se proporciona en el enlace. Está escrito en un inglés sencillo, sin términos médicos muy complicados. Le tomará tres minutos y también le proporcionará información de que la eficacia de las diferentes mascarillas es similar para enfermedades respiratorias agudas, infecciones respiratorias detectadas en el laboratorio y enfermedades similares a la influenza.

En cuanto a mí: siempre uso una mascarilla cuando estoy en público y he estado libre de cualquier tipo de enfermedad respiratoria durante casi seis años. Además, las líneas en Costco o Walmart se mueven más rápido cuando apareces con tu mascarilla. La gente se apresura un poco más para salir de tu camino. Ese es uno de los aspectos positivos del mieloma. Además, es una gran oportunidad para concientizar sobre el mieloma múltiple a aquellos que le preguntan por qué está usando su mascarilla cuando sale de su hogar.

Cuidado dental en pacientes con mieloma y terapia con bisfosfonatos

Por Paul Kleutghen

Como ya es bien sabido, los pacientes con mieloma múltiple tienen un mayor riesgo de resultados negativos después del inicio de infecciones y eso incluye las infecciones dentales. Por dicha razón, debería ser una prioridad asegurarnos de tener una buena salud dental/oral y de que mantengamos una relación de estrecha confianza con nuestro dentista y acudamos con más frecuencia de lo que lo normalmente lo hacíamos en el pasado.

Sin embargo, el objetivo principal de esta publicación es hablar un poco sobre nuestros pacientes que son tratados con terapias de fortalecimiento/modificación ósea (los bifosfonatos, como el ácido zoledrónico). Un asesor de enfermería oncológica  publicó un interesante artículo hace unos días que resulta de gran interés. El problema principal es que los tratamientos en cuestión están asociados con un mayor riesgo de osteonecrosis de la mandíbula. Esto puede afectar las decisiones sobre qué hacer con el tratamiento del MM cuando es necesario realizar procedimientos dentales invasivos. El artículo resume un estudio sobre una serie de casos reciente y proporciona algunos ejemplos de qué tipo de decisiones tomar en lo que respecta al tratamiento del MM frente a algunos procedimientos dentales.

La Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology o por sus siglas ASCO), también publicó recientemente una Guía de práctica clínica para la osteonecrosis mandibular asociada al uso de fármacos medicamentos (MRONJ, por sus siglas en inglés). Esta guía se enfoca específicamente en la prevención y el manejo de la  MRONJ en pacientes con cáncer que reciben agentes modificadores óseos para indicaciones oncológicas. La guía ofrece una serie de recomendaciones:

  • Cómo definir / diagnosticar la MRONJ;
  • Pasos a seguir para reducir el riesgo de MRONJ (protocolo de atención, abordar los factores de riesgo modificables, cuándo realizar procedimientos quirúrgicos dentoalveolares electivos, seguimiento quirúrgico, interrupción temporal de los agentes modificadores óseos antes de la cirugía dental);
  • Cómo manejar la MRONJ en el momento del tratamiento inicial y en la MRONJ refractaria;
  • ¿Interrupción temporal de los agentes modificadores óseos después del diagnóstico de MRONJ?
  • Valoración de los resultados que se serán usados para evaluar la respuesta al tratamiento.

Aunque esta guía clínica está escrita para especialistas/médicos dentales, me gustaría comentar que está escrita en un inglés muy sencillo y fácil de entender y que los pacientes no deberían limitarse a leer sólo el encabezado de tres líneas en la página 1.

El Desafío de costear los medicamentos para el mieloma

Por Erika Johnson

Ken Fabian fue diagnosticado con mieloma múltiple el 11 de enero de 2007, hace más de trece años.

Ken había asistido al médico para sus análisis de sangre anuales cuando le diagnosticaron mieloma. Antes de ser diagnosticado, había estado afiliado a seguros de salud. El seguro lo rechazó inmediatamente y Ken se convirtió en uno más de los paciente con cáncer sin seguro, sin dinero y sin ahorros.

Sin embargo, Ken fue increíblemente afortunado de recibir su tratamiento de Velcade de seis meses por medio de una donación. Luego, su médico convenció al presidente del hospital para que donara el autotrasplante de Ken. Habiendo recibido de tantos actos de bondad, Ken quería encontrar alguna forma de también poder ayudar a otros. Comenzó el grupo de apoyo de mieloma múltiple de Florida Central, el cual se ha fortalecido durante estos doce años.

“Ahora sé que necesito un EQUIPO. Juntos podemos hacer milagros increíbles ”, Ken Fabian, paciente con mieloma.

La historia de Ken fue un golpe de suerte. La mayoría de los pacientes con mieloma no son tan afortunados cuando se trata de tener acceso a los tratamientos adecuados. Sabemos que no existe una solución “definitiva” para este grave problema en la atención médica del mieloma, pero algunos pacientes nos dan los siguientes consejos:

 

Llamar a las farmaceúticas y preguntar sobre los programas, las subvenciones y las formas en que las que pueden ayudarlo a obtener su tratamiento. —Ken F.

Medicare ha sido excelente en nuestro tratamiento. —Elizabeth H.

Celgene y LLS siempre pagaban parte de mi Revlimid cuando tenía seguro. No pagué nada, ni siquiera copago … Ahora Celgene cubre todo mi Revlimid porque perdí mi seguro. —Anne M. S.

Hay subvenciones de $ 10,000 dependiendo de sus ingresos disponibles para pacientes con cáncer. La compañía farmacéutica donde obtuve el Revlimid lo hizo posible en mi caso. —Mary C. D.

Si su copago es demasiado alto para la quimioterapia oral, pídale a su oncólogo la opción inyectable, ya que cuesta mucho menos. —Elizabeth H.

Investigue todas las fundaciones. Muchas de ellas renovarán una beca año tras año. La mayoría son subvenciones de $ 10,000. Recibí una subvención de una segunda fundación después de que se agotara la primera antes de que terminara el año. MIRT y UAMS me dieron una lista de fundaciones que me podían ayudar. Enviar muchos correos electrónicos y CVs me ayudaron obtener los beneficios. —Steve C.

Puede dirigirse directamente a la compañía farmacéutica que produce sus medicamentos. Un trabajador social de oncología e incluso el equipo farmacéutico me ayudaron a investigar sobre estas opciones. —Sally D.

Trabajé en oncología antes de tener mieloma. Los representantes de las farmacéuticas nos decían que le diéramos información a los pacientes para ponerse en contacto con ellos. Querían que todos pudieran pagar sus medicamentos. Me uní a un ensayo clínico. De esa manera recibí el Revlimid sin ningún costo. —Tricia C.

Con nuestro Plan Medicare Advantage, parte del paquete de jubilación de mi esposa, mi copago para el Revlimid es de $37. —Keith K.

El Programa de Asistencia al Paciente de Celgene para aquellos con seguro privado reduce el costo del Revlimid y Pomalyst a $ 25 por mes (de lo contrario, habrían sido de $ 600). No hay suficientes personas que tengan conocimiento sobre esto . Ya no es necesaria ninguna prueba de ingresos para recibir el descuento. —Rick R.

 

Esperamos que estas sugerencias puedan ayudar a los pacientes a acceder al tratamiento que necesitan. Para obtener más información, use HealthTree como herramienta para encontrar los tratamientos y ensayos clínicos que mejor se adapten a tipo de mieloma.

 

 

Nuevas estrategias para mejorar el tratamiento con células CAR-T para el mieloma múltiple

Por Paul Kleutghen

Se acaba de publicar un artículo breve pero muy interesante en la revista Blood Advances que proporciona información sobre la razón por la cual algunos pacientes con mieloma múltiple tienen mejores resultados que otros cuando son tratados con CAR-T anti-BCMA. Los autores comienzan el artículo con la siguiente premisa:

“Las células T con receptor de antígeno quimérico (CAR, por sus siglas en inglés) son una terapia prometedora y novedosa para el mieloma múltiple. Las células T CAR dirigidas contra el antígeno de maduración de células B (BCMA, por sus siglas en inglés) han demostrado resultados iniciales impresionantes, pero los datos disponibles sugieren que la mayoría de los pacientes con respuestas iniciales eventualmente progresan”.

Esto no es noticia nueva para aquellos que siguen las redes sociales sobre el mieloma múltiple y los grupos CAR-T, donde se publican muchas historias sobre la corta duración de la eficacia del tratamiento CAR-T.

Los investigadores involucrados en el artículo de la revista habían estudiado previamente la efectividad del tratamiento CAR-T anti-CD19 en pacientes con leucemia linfocítica crónica (LLC) “para identificar predictores de respuesta clínica”. Este análisis reveló que:

“Entre todos los parámetros basales específicos de la enfermedad y del paciente analizados, la frecuencia de un subconjunto de células T de memoria, definido por un inmunofenotipo CD81 CD45RO2 CD271, en el producto de leucoféresis previo a la fabricación fue el único parámetro identificado que se asoció significativamente con la respuesta clínica”.

Este extracto del artículo necesita ser explicado. Las células T de memoria son un subconjunto de las células T que combaten la infección y el cáncer que han mostrado responder previamente a su antígeno afín. Dichas células T pueden reconocer invasores extraños, como bacterias o virus, así como células cancerosas.

GD es la abreviatura de “grupos de diferenciación”, proteínas específicas que se pueden encontrar en la superficie de las células T y los números detrás del GD se refieren a las proteínas específicas en cuestión. La leucoféresis es el procedimiento en el que los glóbulos blancos de un paciente (que contienen células T) se separan de la sangre.

La prefabricación significa que el paso de leucoféresis ocurrió antes de que las células T recolectadas se ‘manipulen’ o se transformen en células CAR-T y luego se multipliquen a una cantidad lo suficientemente alta como para usarse para el tratamiento (generalmente para terminar con más de un millón de células CAR-T).

Las hipótesis de los investigadores fueron:

” … la  cantidad de células T con el fenotipo CD81 CD45RO2 CD271 y la relación CD4/CD8 sería mayor en pacientes con mieloma múltiple al inicio del curso de la enfermedad, cuando la carga de la enfermedad es baja y la exposición previa a la terapia es mínima, en comparación con la recaída y el estado de enfermedad refractaria.”

Pusieron a prueba su hipótesis comparando tanto la frecuencia de la presencia del fenotipo CD81 CD45RO2 CD271 como la relación CD4/CD8 de muestras de pacientes que solo habían recibido terapia de inducción (es decir, el primer paso del tratamiento del mieloma) con muestras de pacientes en recaída (que en realidad formaron parte de estudios clínicos para el tratamiento CAR-Tanti-BCMA).

Les invito a leer el artículo original. Es breve (solo unas pocas páginas) y muy comprensible (especialmente después de una segunda lectura) y proporciona una buena explicación sobre cómo los investigadores prueban sus teorías. Veamossus conclusiones:

  • Los resultados sugieren que las células CAR-T fabricadas a partir de muestras de leucoféresis obtenidas después de la respuesta a la terapia de inducción serían, en promedio, clínicamente más efectivas que las obtenidas de pacientes con mieloma múltiple altamente reincidente/resistente al tratamiento”.
  • El examen de los fenotipos de células T en momentos intermedios adicionales entre la post-inducción y los ajustes altamente reincidentes/refractarios podría refinar la ventana óptima para la recolección de células T”.
  • … nuestros hallazgos generan hipótesis y proporcionan una justificación para evaluar la potencia de las células T CAR generadas por pacientes con mieloma múltiple en diferentes puntos del curso de la enfermedad y del subconjunto de memoria CD45RO2 CD271″.
  • Ahora que se ha demostrado la seguridad de las células T CAR anti-BCMA, la evaluación clínica de las células CAR-T en los contextos anteriores estaría justificada en pacientes de alto riesgo, que generalmente responden bien a la terapia de primera línea, pero progresan rápidamente y tienen mal pronóstico incluso con la terapia más moderna “.

Este conocimiento adicional de lo que puede conducir a resultados exitosos a largo plazo con el tratamiento con CAR-T en el mieloma múltiple, especialmente para pacientes de alto riesgo, es una buena noticia para todos nosotros, ya que ofrece nuevas esperanzas en el futuro.

 

Aumento del riesgo de infección en pacientes con MGUS

Por Jenny Ahlstrom

Se acaba de publicar un breve artículo en la revista Clinical Interventions in Aging que analiza la efectividad de la vacunación en los pacientes con gammapatía monoclonal de significado incierto (MGUS, por sus siglas en inglés) con Prevnar (vacuna conjugada neumocócica de 13 valente desarrollada por Pfizer). El artículo proporciona algunas recomendaciones para pacientes con MGUS, tales como:

“Numerosos estudios han confirmado la asociación entre la MGUS y las infecciones, particularmente neumonía, infecciones causadas por virus (citomegalovirus, virus de Epstein-Barr, hepatitis viral crónica) y tuberculosis. Además, la supervivencia media de los pacientes con MGUS es menor en comparación con la población sana. La razón principal de la mortalidad temprana en este grupo son las infecciones. A pesar de un curso clínico frecuentemente asintomático, la MGUS conduce al desarrollo de inmunodeficiencia secundaria. Además, la incidencia de infecciones en pacientes con MGUS es dos veces mayor que la de la población sana. Los pacientes con MGUS tienen un riesgo 2.4 veces mayor de neumonía en comparación con los sujetos sanos, y se estima que existe una asociación entre las infecciones y una progresión más rápida de MGUS a mieloma múltiple”.

El objetivo del estudio propuesto por los autores fue “… evaluar la respuesta inmune a la vacuna conjugada neumocócica de 13 valentes (PCV13) en pacientes con MGUS sin tratamiento, comparado con sujetos sanos”.

Un grupo de pacientes con MGUS recién diagnosticados fue vacunado inmediatamente después del diagnóstico y la incidencia de infecciones fue evaluada durante un período de cinco años y comparada con la de pacientes sanos vacunados. Todas las infecciones en ambos grupos se registraron durante el período de seguimiento.

Los autores concluyeron:

  • La vacunación [Prevnar] en pacientes con MGUS es segura y efectiva en la protección contra la infección por neumonía.
  • La vacunación debe realizarse lo antes posible después del diagnóstico. Puede proteger a los pacientes contra complicaciones infecciosas graves, que pueden contribuir a extender el tiempo de progresión y transformación en enfermedades más agresivas como el MM.
  • … la respuesta a la inmunización no es satisfactoria cuando existe un incremento de la proteína M en el suero. Esta dependencia concuerda con las observaciones de Kristinsson et al. quienes estudiaron que el riesgo de infección es mayor en pacientes con MGUS en quienes la concentración de proteína M excede los 2.5 g / dL.
  • La concentración de proteína M en suero en pacientes diagnosticados con MGUS puede ser un predictor útil de la efectividad de la vacunación”.

 

Los autores señalaron otras observaciones muy importantes:

  • La falta de literatura disponible sobre la efectividad de las vacunas en pacientes con MGUS sugiere la necesidad de profundizar el estudio sobre este tema y planificar más investigaciones en un grupo más grande de pacientes. Esto es particularmente importante porque, como mostraron Augustson et al en su investigación, el 45% de las muertes tempranas (muertes que ocurrieron hasta 60 días después del diagnóstico de mieloma múltiple) son causadas por infecciones, principalmente por neumonía y sepsis.
  • Es probable que la introducción de vacunas preventivas contra pneumoniae, entre otras, para pacientes con MGUS contribuya a la reducción de la mortalidad en aquellos pacientes en los que la MGUS progresa a mieloma múltiple.
  • Aunque se recomienda la vacuna antineumocócica en pacientes con MGUS y mieloma múltiple, la cobertura de vacunación es baja. Los datos preliminares del estudio Insight-MM, incluidos 650 pacientes con MM, revelaron que solo el 17% de los pacientes con diagnóstico reciente de mieloma múltiple y el 24% de los pacientes con mieloma múltiple reincidente/resistente al tratamiento recibieron la vacuna antineumocócica recomendada en los últimos 5 años.

 

Si es un paciente con MGUS y aún no ha sido vacunado con la vacuna conjugada neumocócica, puede hacerlo ya mismo, junto con su vacuna contra la gripe. Por cierto, Prevnar es una vacuna de 13 valente (en otras palabras, proporciona protección contra 13 cepas de neumococo). También hay una vacuna de 23 valente que ya está disponible en mercado. Le sugiero que aborde este tema (sobre la vacunación) con su médico y reciba orientación sobre cuál de las diferentes vacunas sería la mejor opción para usted.