La Flora Intestinal puede incrementar el efecto de la terapia contra el cáncer

Por: Jenny Ahlstrom

Investigadores de todo el mundo están estudiando nuevas inmunoterapias contra el cáncer y su relación con la microbiota, el conjunto de bacterias y otros organismos que viven dentro de cada cuerpo humano. Investigadores franceses y estadounidenses afirman que la flora intestinal puede ayudar a reducir los tumores en pacientes con cáncer que reciben una inmunoterapia llamada PD-1:

Según un artículo publicado en Science, los inhibidores de los puntos de control han tenido un éxito notable en los tumores sólidos, pero sólo el 25% de los pacientes responden a los bloqueadores de PD-1. En el 2015, un equipo de investigadores franceses, dirigido por el inmunólogo Laurence Zitvogel del Gustave Roussy Cancer Campus en Villejuif, Francia, informó que al cambiar la microbiota intestinal de un ratón se generaba una mejor respuesta tumoral al tratamiento con un inhibidor de puntos de control. Un segundo grupo repotó que diferentes microorganismos intestinales explicaron por qué los ratones de dos proveedores diferentes respondieron de maneras distintas a los bloqueadores de PD-1. De acuerdo con el artículo:

En una de las nuevas publicaciones, el grupo de Zitvogel examinó datos de 249 pacientes con cáncer de pulmón, riñón y vejiga, 69 de los cuales tomaron antibióticos por causas de rutina, como trabajos dentales o una infección del tracto urinario antes o poco después de comenzar un medicamento anti PD-1. Los resultados fueron sorprendentes: los pacientes con antibióticos, que alteran la microbiota intestinal, recayeron más rápido y tuvieron sobrevida más corta. El equipo de Zitvogel luego investigó las diferencias en las bacterias intestinales de pacientes que respondieron o no respondieron bien al tratamiento. En los que tuvieron una buena respuesta, encontraron una bacteria llamada Akkermansia muciniphila, una especie asociada con el revestimiento mucoso del intestino que puede proteger contra la obesidad y la diabetes. Cuando los ratones libres de gérmenes y sin bacterias intestinales recibieron trasplantes fecales de los que sí respondieron, tuvieron una mejor respuesta a los bloqueadores de PD-1 que los ratones que recibieron heces de los que no respondieron. Y los ratones que no tuvieron buena respuesta podrían llegar a responder al alimentarlos con A. muciniphila.

La flora intestinal también es importante en los pacientes con melanoma que reciben bloqueadores de PD-1, un equipo dirigido por Jennifer Wargo del MD Anderson Cancer Center en Houston, Texas, reporta en el otro estudio: los que resondieron al tratamiento tenían una microbiota más diversa y más bacterias específicas. Su grupo también descubrió que administrar trasplantes fecales de ratones a pacientes que respondieron o no a los medicamentos produjo resultados similares en los animales.

Los microorganismos beneficiosos en el estudio de Wargo fueron diferentes de los de Francia, principalmente se encontraron Faecalibacterium y Clostridiales. Una razón podría ser que nuestra flora bacteriana varían según la geografía y la dieta, dice el biólogo molecular Scott Bultman de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. “Hay una cierta cantidad de superposición” entre las especies identificadas por los dos equipos, agrega.

Los pacientes que respondieron positivamente en los estudios anteriormente descritos tenían una microbiota más rica y diversa que aquellos que no lo hicieron. Diferentes tipos de bacterias también marcaron la diferencia.

Los altos niveles de Faecalibacterium y Clostridiales parecieron ser beneficiosos, mientras que las especies de Bacteroidales arrojaron resultados negativos en el estudio.

Una flora intestinal saludable pueden ayudar a cebar las células T para combatir las células cancerosas. El equipo de Zitovogel descubrió que una señal de una citocina llamada IL12 que se libera en respuesta a A. munciniphilia incrementó el reclutamiento de linfocitos CCR9+ CXCR3+ T CD4+ en los lechos tumorales. “Son guiados por los microorganismos beneficiosos que has incluido a tu flora”, dice Wargo.
El grupo francés estima que evitar los antibióticos mientras se está bajo tratamiento con bloqueadores de PD-1 podría aumentar la respuesta de los pacientes en un 25-40%.

Según la Universidad de Washington, los humanos somos en su mayoría microbios, más de 100 billones de ellos. Los microbios superan en número a nuestras células humanas de diez a uno. La mayoría vive en nuestro intestino, particularmente en el intestino grueso. La micribiota es el material genético de todos los microbios (bacterias, hongos, protozoos y virus) que viven sobre y dentro del cuerpo humano. El número de genes de todos los microbios en la microbiota de una persona es 200 veces el número de genes en el genoma humano. La microbiota puede pesar tanto como cinco libras. Las bacterias de nuestra flora ayudan a digerir nuestros alimentos, a regular nuestro sistema inmunológico, a proteger contra otras bacterias que causan enfermedades y a producir vitaminas, incluidas las B como B12, tiamina y riboflavina, y la vitamina K, que es necesaria para la coagulación sanguínea. La microbiota no se reconoció ampliamente hasta finales de la década de 1990.

Los expertos afirman que el descubrimiento tiene grandes implicaciones en la inmunoterapia contra el cáncer. La Dra. Jennifer Wargo, de Texas, dijo: “La microbiota es un cambio en el juego, no sólo para el cáncer sino para la salud en general, definitivamente va a ser una herramienta muy importante”.
Se necesita mayor investigación para determinar si la respuesta al tratamiento podría mejorar en presencia de bacterias intestinales beneficiosas para otras inmunoterapias como vacunas, tratamientos con células T CAR o anticuerpos monoclonales, pero actualmente representa un área de estudio fascinante para los investigadores sobre el cáncer.

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