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Detección temprana de posibles afecciones cardíacas por el uso de Carfilzomib en el mieloma múltiple

Por Jenny Ahlstrom

El Carfilzomib es un inhibidor de proteosoma de última generación que se usa regularmente para tratar el mieloma. Actualmente se usa con frecuencia como parte de la terapia de inducción y sobre todo en pacientes con mieloma de alto riesgo. Las afecciones cardíacas son parte de los efectos secundarios de este fármaco en aproximadamente el 4% de los pacientes con mieloma.

Un estudio japonés reciente publicado en Blood Advances, identificó que en pacientes con mieloma refractario/recidivante se asoció la aparición de una disfunción diastólica del ventrículo izquierdo (LVDD, por sus siglas en inglés) con los efectos secundarios cardiovasculares severos inducidos por el carfilzomib. Aunque la incidencia probablemente es mayor en los ancianos, los asiáticos y los pacientes con enfermedad cardiovascular subyacente, se desconocen otros indicadores de complicaciones cardíacas.

Se estudiaron un total de 72 pacientes con mieloma refractario/recidivante que fueron tratados con terapias a base de carfilzomib (como carfilzomib/lenalidomida/dex o carfilzomib/dex) entre agosto de 2016 y septiembre de 2018. Todos los pacientes se sometieron a una ecocardiografía que evaluó la actividad del ventrículo izquierdo al menos dos semanas antes de comenzar a tomar carfilzomib. Los pacientes fueron divididos en tres grupos: disfunción diastólica del ventrículo izquierdo negativa, dudosa y positiva. Se tomaron en cuenta los siguientes parámetros:

  1. E/e9 (la relación entre la velocidad de entrada del flujo mitral temprano [E] y la velocidad diastólica temprana del anillo mitral [e9])
  2. Índice del volumen auricular izquierdo .34 ml/m2 (no se debe utilizar en pacientes con estenosis o regurgitación de la válvula mitral de moderada a grave o en fibrilación auricular).
  3. Velocidad septal e9 , 7 cm/s
  4. Velocidad de regurgitación tricuspídea .2.8 m/s (no debe utilizarse en pacientes con enfermedad pulmonar significativa)

Luego, los investigadores aplicaron tres reglas:

  1. Si el 50% de los parámetros medibles cumplían con los criterios, la disfunción diastólica del ventrículo izquierdo se consideraba negativa.
  2. Si el 50% de los parámetros medibles cumplían con los criterios, la disfunción diastólica del ventrículo izquierdo se consideraba positiva.
  3. Si el 50% de los parámetros medibles cumplían con los criterios, el diagnóstico de disfunción diastólica del ventrículo izquierdo se consideraba dudoso.

Doce pacientes (16.7%) tuvieron efectos adversos cardiovasculares severos inducidos por carfilzomib, el más común fue la insuficiencia cardíaca aguda (7 pacientes). Otros efectos secundarios graves incluyen hipertensión, disminución de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, síndrome coronario agudo y prolongación del intervalo QT.  Dos pacientes fallecieron por insuficiencia cardíaca y uno por infarto agudo al miocardio. Estos efectos secundarios graves ocurrieron con más frecuencia en pacientes con afecciones preexistentes, un mayor número de terapias anteriores o en presencia de disfunción diastólica del ventrículo izquierdo.

Veinte pacientes (45%) tenían LVDD. Nueve de estos 20, desarrollaron efectos adversos cardiovasculares en comparación con 1 paciente sin LVDD.

Basándose en estos resultados, Yoshiaki Abe, PhD del Centro Médico Kameda en Kamogawa, Japón dijo lo siguiente:

 “La evaluación de la función diastólica del ventrículo izquierdo antes del inicio del tratamiento puede permitir establecer las modificaciones necesarias adaptadas al riesgo de la quimioterapia basada en carfilzomib”

Estos efectos adversos cardiovasculares graves inducidos por el carfilzomib, ocurrieron con mayor frecuencia en pacientes con mal estado funcional, un mayor número de regímenes de tratamiento previos o una disfunción diastólica del ventrículo izquierdo ya establecida. Los investigadores acotaron:

“Aunque este estudio tiene varias limitaciones, entre ellas su naturaleza retrospectiva, el tratamiento heterogéneo, la presencia de posibles factores que generan confusión y el pequeño tamaño de la muestra, propone un enfoque prometedor para predecir los efectos adversos cardiovasculares graves inducidos por el carfilzomib. Esto ya se ha estado estudiando de manera exhaustiva en la práctica clínica”.

Los investigadores concluyen con la sugerencia de que una evaluación de la función diastólica del ventrículo izquierdo antes del tratamiento puede permitir establecer las modificaciones necesarias adaptadas al riesgo del tratamiento basado ​​en carfilzomib.

Abordar las disparidades en la atención médica del mieloma

Por Cindy Chmielewski @MyelomaTeacher

Llegué por primera vez a la reunión anual de la ASCO en Chicago para tratar el tema Cuidando a cada paciente, Aprendiendo de cada paciente. Recibí una beca de Conquer Cancer para asistir a esta conferencia. Mi experiencia en la ASCO comenzó al asistir a una sesión educativa titulada Los múltiples matices de las disparidades en la atención del mieloma. Los presentadores durante esta sesión tan concurrida fueron los Dres. Ganguly, Mailankidy y Ailawadhi. Si se observa una gran diferencia en la atención médica entre las poblaciones, existe disparidad. Las disparidades en la atención del mieloma que se discutieron durante esta sesión incluyeron las basadas en la ubicación geográfica, el acceso global y la raza.

Durante la última década, se han aprobado varias opciones nuevas de tratamiento para el mieloma y muchas otras terapias novedosas y prometedoras están en ensayos clínicos. Las tasas de supervivencia general continúan mejorando para las personas con diagnóstico de mieloma múltiple. Desafortunadamente, los datos muestran que no todos los pacientes se benefician de las mejores opciones de tratamiento.

La primera conferencia del Dr. Ganguly, representante de la Universidad de Kansas, se centró en las disparidades en la atención del mieloma en las zonas rurales de América del Norte. El Dr. Ganguly señaló que el acceso universal a la atención médica de calidad sigue siendo un problema en los Estados Unidos. En las zonas rurales del país existen disparidades como el poco uso de los exámenes de detección de cáncer, la menor probabilidad de recibir una terapia apropiada según las pautas y el limitado acceso a ensayos clínicos. En un estudio realizado por Elsayed et al, solo 1/3 de los pacientes de las zonas rurales de Nuevo México recibieron información sobre la opción del trasplante autólogo de células madre (TACP) y solo el 18.5% de los pacientes recibió un TACP, que es mucho más bajo que el promedio nacional. El Dr. Ganguly afirmó que se necesita un mayor conocimiento y datos de apoyo para tratar esta problemática. El Dr. Ganguly aplaudió al NCI y a la ASCO por Atendiendo el Mieloma: un programa de Enfoque de Think Tank para abordar las disparidades.

El Dr. Mailankody del Memorial Sloan Kettering Cancer Center habló sobre las desigualdades globales en el abordaje del mieloma. Señaló que la incidencia de mieloma y MGUS es dos veces mayor en los afroamericanos y que la prevalencia de MGUS fue similar en Ghana y en la población afroamericana, lo que sugiere una susceptibilidad genética compartida. El acceso a patólogos, radioterapia y oncólogos médicos en el África subsahariana es alarmante, de 10 a 100 veces más deficiente en comparación con los EE. UU. Ocho países no tenían oncólogos capacitados y 27 países tenían 1 oncólogo que atiende a 1000 o más pacientes con cáncer. También hay disparidades en el acceso global a las terapias contra el cáncer. Ver la tabla que se muestra más abajo. El Dr. Mailankody también señaló que la aprobación no es igual al acceso. La pobreza y la falta de cobertura de seguro limita el acceso.

La conferencia final en esta sesión fue impartida por el Dr. Ailawadhi de la Clínica Mayo, en Jacksonville. Discutió las disparidades raciales en la atención del mieloma. Señaló que los afroamericanos generalmente reciben diagnóstico a una edad más temprana y  tienen más complicaciones relacionadas con el mieloma. Los afroamericanos tienen una menor incidencia de mutaciones de alto riesgo, sin embargo, esto no se traduce en un aumento significativo en la supervivencia general. Los datos también muestran que hay diferencias raciales en el uso del trasplante de células madre. Los afroamericanos tienen menos probabilidades de recibir un trasplante de células madre, incluso después de considerar la edad, el estado socioeconómico, el proveedor de seguros y el puntaje de comorbilidad. Además, los afroamericanos fueron referidos significativamente más tarde en el curso de su enfermedad que los caucásicos. También hay una menor representación de afroamericanos en los ensayos clínicos. El Dr. Ailwadhi nos dejó con la pregunta “¿Cómo podemos traducir la comprensión de los factores que ocasionan las disparidades raciales para generar soluciones que puedan mitigarlos?”

Todos los presentadores esperaban que la investigación y la comprensión de las disparidades en la atención del los pacientes con mieloma conduzcan a soluciones que puedan implementarse en un futuro cercano.

Nuevas pautas para las técnicas de diagnóstico por imagen en el mieloma desarrolladas por Jens Hillengass, médico especialista en Roswell Park

Por Erika Johnson

El Dr. Jens Hillengass, Jefe de Mieloma en el Roswell Park Comprehensive Cancer Center (Buffalo, Nueva York), dirigió el Grupo internacional de trabajo sobre mieloma (IMWG, por sus siglas en inglés) para determinar nuevas pautas para que las técnicas de diagnóstico por imagen sean más precisas cuando se establezca el diagnóstico de mieloma y otros trastornos de las células plasmáticas en los pacientes.

Los nuevostratamientos y estrategias farmacológicas están mejorando significativamente cada año. Estas pautas son las primeras de su tipo en más de una década.

“El uso de nuevas técnicas en los estudios de imagen está cambiando todo el panorama, desde el diagnóstico hasta el tratamiento y la atención de apoyo hasta la supervivencia, todas estas novedades están ayudando en la investigación y los avances en el mieloma múltiple en este momento”, –Jens Hillengass, MD

Las pautas de imágenes actualizadas surgen del análisis de los resultados de la tomografía computarizada (TC) y la radiografía en varios países. El Dr. Hillengass y su equipo descubrieron que “el uso de sólo rayos X convencionales falla en la detección del 25% de los casos en los que los pacientes ya presentan destrucción ósea” y, por lo tanto, necesitan tratamiento y atención de inmediato.

La principal actualización en éstas guías es el uso de la tomografía computarizada de baja dosis y de cuerpo entero en lugar del estudio esquelético convencional como parámetro para evaluar la destrucción ósea. Además, el equipo recomienda que se incluya la PET-CT (tomografía por emisión de positrones) y MRI (imágenes por resonancia magnética) en las prácticas clínicas generales.

“Tiene que existir una destrucción del 30 al 50% del hueso, a veces hasta del 70%, antes de ver alguna señal en la radiografía convencional”, dice Hillengass. “Las imágenes más sofisticadas son necesarias no solo al principio para diagnosticar la enfermedad, sino también para evaluar la respuesta y ver el resultado después de nuestro tratamiento estándar. “El mieloma es una enfermedad que puede causar una destrucción focal y difusa del hueso, y para visualizar eso, se necesita un estudio de imagen más específico”.

El Dr. Hillengass espera que el uso de estas nuevas técnicas conduzca a “imágenes más detalladas, diagnósticos más precisos, tratamientos más tempranos y mayor cantidad de pacientes que vivan más tiempo debido a remisiones duraderas”.

Lea el comunicado de prensa completo en newswise.org.

Caminata Anual de Músculos por el Mieloma 5 km y 1 milla en Columbus, OH: Por qué participamos

Por Erika Johnson

Participamos en la caminata de Músculos por el Mieloma de 5 km y 1 milla [en Columbus, Ohio, EEUU] porque queremos apoyar la investigación para la cura del mieloma múltiple. Es así de simple. Comenzamos nuestra participación para apoyar la investigación cuando a nuestra hija Sarah le diagnosticaron mieloma múltiple en 2005. Estamos agradecidos de que Sarah ahora esté sana y feliz, pero en el momento de su diagnóstico y tratamiento, aprendimos varias cosas sobre el mieloma: es un cáncer poco conocido para el cual aún no hay cura; los pacientes pueden sentirse muy aislados; y existe una profunda necesidad de financiamiento para futuras investigaciones. Así que iniciamos nuestra propia organización sin fines de lucro, MMORE, para apoyar la investigación del mieloma y para ayudar a crear una comunidad de apoyo para los pacientes con mieloma. Cuando llegó el momento de dejar de lado la organización, estábamos encantados de que Myeloma Crowd estuviera tomando el control de nuestra carrera y de que aún podamos mantenernos estrechamente involucrados.

Nuestra experiencia con la caminata Músculos por el Mieloma 5 km y 1 milla ha sido fantástica! Es maravilloso reunir a la comunidad de mieloma cada año para una actividad de apoyo, además de contribuir con la investigación del mieloma, lo cual muy satisfactorio para nosotros. La ruta para la carrera/caminata es hermosa y el ambiente de la comunidad es animado y divertido. Es especialmente gratificante ver a los equipos de familiares y amigos reunidos para apoyar a sus seres queridos y nos encanta ver a los simpatizantes que vienen a la carrera todos los años. Se siente como una reunión de personas muy especiales. Al mismo tiempo, fue emocionante este año que aproximadamente la mitad de los participantes eran nuevos en la carrera, fue magnífico recibirlos y compartir nuestra causa en común.. 

Sentimos una conexión única y muy especial con todos los pacientes que tienen mieloma, con sus familias y seres queridos y es importante para nosotros, e inmensamente gratificante, renovar y desarrollar esa conexión cada año en ésta caminata, además que podemos brindar esperanza y apoyo financiero a la investigación médica que es tan vital para esta comunidad.

Nancy Kaufmann y Steve Fink

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Patient Power: El mantener una buena alimentación cuando no le apetece comer

Por Erika Johnson

Julie Lanford, MPH, RD, CSO, LDN, también conocida como “la nutricionista del cáncer”, es una especialista certificada en nutrición oncológica y dietista-nutricionista registrada. Ha sido una dietista certificada por más de 10 años, la mayoría de los cuales se ha enfocado en trabajar con pacientes que padecen cáncer. Recientemente Julie habló sobre este tema para Patient Power y dio consejos para saber qué comer cuando hay falta de apetito.

Muchos pacientes con cáncer se enfrentan a un déficit nutricional debido a la falta de apetito o a los problemas digestivos. ¿Por qué ocurren los problemas digestivos? ¿Qué efectos secundarios se deben tener en cuenta?

Esta es la premisa principal: si no se obtienen suficientes nutrientes, el cuerpo se verá seriamente afectado. Los daños pueden incluir la pérdida de peso involuntaria, que es ocasionada principalmente porque los pacientes no tienen ganas de comer.

Por lo general, el peso perdido durante el tratamiento es principalmente masa muscular, lo cual es una preocupación porque el músculo provee energía y apoyo al sistema inmunológico. Esos efectos biológicos pueden causar debilidad y fatiga, además pueden hacer que la recuperación de las enfermedades sea más lenta.

Julie dio algunos consejos a quienes están luchando con la falta de apetito:

  • Entender que comer algo es mejor que no comer nada. Por ejemplo, si un paciente está muy preocupado por la calidad de los alimentos en su dieta (es decir, muchas frutas y verduras, grasas saludables, etc.) y luego pierde el apetito, está bien permitirse comer alimentos que por lo general no comería, como merengadaso granos blancos.
  • Si no le apetece comer, beber algo puede ser una opción. Hay muchas bebidas de suplementos nutricionales diferentes, ya sean las grandes marcas como Boost o Ensureuotrasmarcas comerciales, e incluso hacerlas en casa. La idea es consumir calorías y proteínas adicionales.
  • Optimice las comidas y los bocadillos para obtener alimentos con mayor contenido de grasa y calorías. Por ejemplo, si le provocan galletas, puede agregarles mantequilla de maní, queso, aguacate o cualquier otra cosa con calorías adicionales.
  • Pruebe Benecalorie de Nestlé, que añade calorías y proteínas adicionales a alimentos como los huevos, las sopas, las papas o la avena. Puede pedirlo aquí a través de Amazon.
  • Coma en un horario regular para evitar pasar demasiadas horas sin comer. Julie les dice a sus pacientes siempre que coman a la hora de levantarse por la mañana. A veces puede ser necesario que los cuidadores recuerden a sus seres queridos si han pasado 2 o 3 horas desde la última vez que comieron o bebieron algo.
  • Consuma alimentos variados. Intente merendar incluyendo alimentos de 2 o 3 de los grupos de alimentos (es decir, una manzana con mantequilla de maní).
  • No necesita contar las calorías. Sólo coma cada 2 horas y elija algo que le apetezca. Coma lo suficiente, intente sentirse lleno y vuelva a comer en unas pocas horas.
  • ¡Mantente hidratado! La falta de líquidos y la deshidratación pueden afectar negativamente en muchos aspectos. Establezca una alarma telefónica para beber agua/líquidos si es necesario.
  • Hable con su equipo médico si tiene problemas para digerir los alimentos, si presenta estreñimiento o diarrea.
  • Consulte a un nutricionista especializado en oncología si los problemas persisten.

Julie tiene un canal en YouTube llamado “Cancer Dietitian” (La nutricionista del Cáncer) con recetas para suplementos nutricionales, helados, pudines, merengadas, etc. También tiene una página web cancerdietitian.com para publicar la información más actual sobre la nutrición oncológica. 

Para ver el video o leer la entrevista completa, haga clic aquí.

Nuevo inhibidor de proteasoma para tratar el mieloma múltiple

Por Jenny Ahlstrom

Investigadores de la Universidad de Kentucky han descubierto un nuevo fármaco que se dirige al sitio activo de los proteasomas. Los proteasomas son el procesador de desechos de las células, descomponiendo las células viejas en varios componentes celulares para que puedan reutilizarse en la creación de nuevas células. En el mieloma múltiple, se han desarrollado varios inhibidores del proteasoma para tratar el mieloma múltiple, incluidos bortezomib, carfilzomib e ixazomib. La mayoría de los pacientes con mieloma usarán estos fármacos en combinación con otras clases de medicamentos para el mieloma, pero muchos pacientes desarrollan eventualmente una resistencia a ellos.

Este nuevo compuesto, llamado G4-1, demostró tener un mejor control de la enfermedad en comparación con el grupo tratado con carfilzomib, en estudios llevados a cabo con ratones y demostró ser igual de eficaz para eliminar células parentales y líneas celulares que se habían vuelto resistentes al bortezomib o al carfilzomb. G4-1 es un inhibidor reversible que se dirige a las subunidades beta5 y beta5i del proteasoma. Estas subunidades están ubicadas en los dos subtipos diferentes: Proteasoma constitutivo e Inmunoproteasoma, respectivamente.

El perfil de toxicidad parece ser bajo según los resultados del estudio inicial y los ratones analizados mantuvieron un peso normal en comparación con los ratones tratados con carfilzomib, los cuales perdieron peso.

Las posibles ventajas de esta terapia podrían ser prolongar la vida útil de los tratamientos existentes, como bortezomib, ixazomib o carfilzomib y reducir el riesgo de desarrollar resistencia farmacológica a estos medicamentos. Los siguientes pasos del desarrollo serán dirigidos por el investigador Dr. Chang-Guo Zhan, profesor de investigación y director del Centro de Modelado Molecular y Bifarmacéutica de la Universidad de Kentucky.

Los pacientes con cáncer de sangre tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cabeza y cuello

Por Jenny Ahlstrom

Los pacientes con cáncer de sangre tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de cabeza y cuello, según los resultados de un estudio retrospectivo publicado en JAMA de Otorrinolaringología – Cirugía de cabeza y cuelloTener un cáncer de sangre previo también se asoció con una peor supervivencia general a 2 y 5 años para estos cánceres de cabeza y cuello.

El estudio utilizó información de la base de datos institucional de Veterans Affairs de más de 30 millones de veteranos (89,3% hombres y 45,2% caucásicos) nacidos entre 1910 y 1969. En 207.322 pacientes con cáncer de sangre, 1.353 de ellos fueron diagnosticados posteriormente con cáncer de cabeza o cuello.

“Los tumores hematológicos malignos se encuentran entre los cánceres más prevalentes en los Estados Unidos”, escribieron Daniel Clayburgh, MD, PhD, y sus colegas. “Esta gran población de pacientes es desafortunadamente más susceptible a futuros cánceres. Los estudios de tumores hematológicos malignos, como la leucemia mieloide crónica, la leucemia linfocítica crónica o el linfoma linfocítico pequeño, el linfoma de Hodgkin, el linfoma no Hodgkin y el mieloma múltiple, han demostrado un riesgo elevado a largo plazo de desarrollar neoplasias secundarias. “En los estudios de pacientes que se han sometido a un trasplante de células madre hematopoyéticas … también existe un riesgo significativamente alto de cánceres secundarios”.

Otros cánceres que podrían estar asociados con pacientes con cáncer en la sangre incluyen:

  • Cáncer del tracto aerodigestivo (riesgo relativo 16)
  • Cáncer de cavidad oral (riesgo relativo 1.7)
  • Cáncer de orofaringe (riesgo relativo 1.7)
  • Cáncer de laringe (riesgo relativo 1.3)
  • Cáncer sinonasal (riesgo relativo 3)
  • Cáncer de glándula salival (riesgo relativo 2.8)
  • Cáncer de tiroides (riesgo relativo 2.1)

Para estos cánceres en el subsitio, los pacientes tuvieron una peor supervivencia general a los 2 y 5 años en comparación con los pacientes sin cánceres previos.

La experiencia de un paciente de mieloma múltiple con la terapia CAR-T: Bob Regello

Por Jenny Ahlstrom

Bob Regello ha tenido mieloma múltiple desde 2007 y durante los últimos 6 años junto a su esposa, ha sido líder de un grupo de apoyo en Sacramento, California. Tuvimos el placer de compartir HealthTree en su reunión del grupo de apoyo el otoño pasado y disfrutamos de su espíritu positivo y carismático. Además, vimos el profundo impacto de su labor cuando hablamos con los miembros del grupo, quienes están muy bien informados. Uno de sus momentos más gratificantes fue cuando un cuidador le llamó y dijo que su esposa tenía mieloma múltiple y que moriría pronto. Su hermana le había dicho que rechazara el tratamiento. Bob enfáticamente insistió en que sí debería recibir tratamiento, lo cual hizo y éstos últimos 4 años ha seguido disfrutado de su familia, los viajes a Europa y una buena calidad de vida estos. Es más que evidente que Bob es muy querido por sus compañeros y guerreros del mieloma.

Bob ha recibido y recaído a través de muchos de los tratamientos para el mieloma, como Kyprolis, Darzalex, Revlimid y Velcade. Su médico de la Universidad de California en San Francisco, Jeffrey Wolf, sugirió que trataran de llevarlo a un ensayo para la terapia CAR-T. Bob sintió que era la única opción viable. En ese momento, había tres estudios CAR-T abiertos en la UCSF y uno de ellos requería altos niveles de BCMA, los otros dos no. El que él eligió fue el Juno CAR-T, desarrollado por Celgene, que no requería un nivel específico de BCMA.

Bob había sido sometido una biopsia de médula ósea antes de solicitar el estudio, pero tuvo que hacer biopsias adicionales para calificar y probar su respuesta después del estudio. Ha tenido cinco biopsias de médula ósea desde Noviembre.

Sus células T se recolectaron el 1 de Noviembre de 2018. No había sido tratado desde Julio y se estaba debilitando y poniendo cada vez más nervioso. Recibió más quimioterapia para poder recibir las células CAR-T, pero solo una semana antes de ir a recibir las células desarrolló una neumonía y terminó en el hospital durante cuatro días. Una vez que pasó por la neumonía, regresó el 27 de diciembre y el 28, comenzó 3 días de quimioterapia de linfodepleción antes de que pudiera recibir las células infundidas.

Volvió a contraer neumonía, lo que retrasó la aplicación del tratamiento CAR-T durante varios días más. El 14 de enero recibió sus células CAR-T. A la mañana siguiente, tuvo una fiebre de 103°F e inmediatamente se le administró toxilizumab, un inmunosupresor, que le redujo la fiebre de inmediato. Como parte del proceso de recuperación, el equipo médico le hizo preguntas para evaluar su función mental y dos días después del tratamiento, no pudo responder ninguna pregunta correctamente. El equipo le suministró dexametasona y se recuperó. Mientras estaba en la UCSF, caminó por los pasillos lo más que le fue posible para mantenerse en forma y activo.

Entre su enfermedad y el tratamiento, Bob estuvo en el hospital durante 37 días en total. Vive en Sacramento y como son 2 horas en automóvil desde la UCSF, tuvo que permanecer cerca del hospital durante dos semanas después de la terapia CAR-T. Él y su esposa alquilaron una casa provista por UCSF específicamente para pacientes. Notó estar tambaleante e inestable durante un par de días después de dejar la institución mientras estaba en su casa. Después de que Bob se fue a su casa en Sacramento, fue tratado en su hospital local y recibió numerosas transfusiones de glóbulos rojos, plaquetas y vacunas de neupógeno para recuperar sus conteos sanguíneos. Siguió recibiendo infusiones hasta principios de Abril. Recientemente, sus recuentos de glóbulos blancos y sus valores de ANC comenzaron a disminuir, por lo que todavía está recibiendo neupogen e IGIV en las instalaciones locales. Su cadena ligera kappa está ahora en 1 y su lambda es casi indetectable.

Los consejos de Bob han ayudado mucho a sus compañeros. Encuentra un buen doctor. Busca un especialista en mieloma y vive a plenitud el mayor tiempo posible, incluso con esta enfermedad. Gracias Bob, por el servicio que brindas a tus compañeros pacientes de mieloma. ¡Estamos muy entusiamados de que se pueda lograr una remisión a largo plazo con esta nueva tecnología CAR-T!

Identificación de la respuesta del paciente al tratamiento CAR T: lo que otros cánceres hematológicos pueden enseñarnos

Por Paul Kleutghen

Este no es un artículo que trata específicamente sobre el mieloma múltiple, pero nos puede brindar muy buena información…

Estoy bastante seguro de que durante la semana pasada, muchos de nosotros hemos visto la gran cantidad de notas de prensa sobre los primeros resultados de la investigación anti-BCMA CAR-T bb2121 (Bluebird-Celgene) en pacientes con mieloma, publicada en el New England Journal of Medicine, que ha creado muchas expectativas, que varían desde un leve desdén a un gran entusiasmo, dependiendo de la fuente de la información. Pero este artículo no se trata de eso.

Es indudable que aún queda mucho por aprender sobre el tratamiento de inmunoterapia CAR-T, especialmente porque algunos pacientes responden muy bien y otros no, lamentablemente. La semana pasada fue publicado un artículo interesante en la Journal of Clinical Investigation, que fue incentivado por el artículo mencionado anteriormente. Este último artículo resume la investigación que se ha realizado con Kymriah (Novartis), el primer tratamiento de CAR-T dirigidas al CD19 aprobado por la FDA para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda infantil (LLA), para entender porque algunos pacientes lograron la remisión pero otros no, o por qué algunos pacientes tuvieron una respuesta duradera y otros una respuesta transitoria. De acuerdo, no se trata del mieloma, pero permítanme sugerirles que no dejen de leerlo, porque estamos viendo resultados/problemas similares en los ensayos clínicos para tratamientos CAR-T en el mieloma.

Kymriah está dirigido a la proteína CD-19 que se encuentra en la superficie de una variedad de células. Las células T diseñadas se aferrarán a esta proteína y matarán a la célula que la expresa (y puede ser una célula cancerosa o no cancerosa). Tenga en cuenta o recuerde que muchas otras proteínas también están presentes en las superficies celulares y pueden presentar otros objetivos para éstas células T modificadas. [Y es por eso que todos los ensayos clínicos de CAR-T, actualmente en curso, están dirigidos a una variedad de éstas proteínas de superficie, como BCMA u otros “grupos de diferenciación”, los “números de CD” sobre los que hemos leído. Otros ensayos apuntan a diferentes combinaciones de proteínas de superficie para ofrecernos, por ejemplo, CAR-T biespecíficos, o anti-BCMA + algunos CD-# de CAR-T.]

Relacionado específicamente con Kymriah, el cual es utilizado en la práctica clínica actual, se encontró que el éxito del resultado del paciente depende en gran medida de la magnitud de la presencia (o la falta de la misma) de varias proteínas de superficie diferentes, tanto en las células T originales extraídas de los pacientes, como en las células T expandidas diseñadas en el laboratorio. Para aquellos que estén interesados ​​en los detalles (y que estén dispuestos a realizar una lectura más profunda sobre el tema, haga clic en el segundo enlace que se proporcionó anteriormente).

Mi conclusión personal sobre el artículo es simple: los investigadores están empezando a definir factores muy específicos (y en algunos casos cuantitativos) sobre la composición de nuestras células, lo que sería un marcador de pronóstico sólido en cuanto a si un tratamiento CAR-T puede o no ser exitoso para un paciente específico. Dado que el costo del tratamiento para esta terapia CAR-T oscila entre los $500,000 y $1 millón [dependiendo de las complicaciones que puedan aparecer después de la infusión de CAR-T], es seguro asumir que en el futuro, los pacientes se someterán a una detección temprana para decidir si lo harán, si son buenos candidatos o no para el tratamiento [O que los financiadores/aseguradores comenzarán a exigir dicha evaluación para evitar un gran desembolso de fondos para un tratamiento que probablemente no sea exitoso]. Hay que estar muy preparados (de nuevo, mi opinión muy personal) para que, en el futuro, ésta terapia CAR-T pueda NO estar disponible para quien lo deseen, independientemente de si el programa de tratamiento es para LLA, mieloma u otros tumores malignos hematológicos o tumores sólidos.

¿Qué es el Quimiocerebro?

Por Erika Johnson

“Quimiocerebro” es un término usado para describir los problemas del razonamiento y memoria que pueden ocurrir durante y después del tratamiento del cáncer. Otros términos similares pueden ser quimioconfusión, deterioro cognitivo o disfunción cognitiva relacionada con el cáncer.

El Quimiocerebro es “un efecto secundario altamente prevalente relacionado con la quimioterapia, que ocurre en hasta el 75% de los pacientes con cánceres que no se localizan en el sistema nervioso central, afectando las áreas que controlan la atención, memoria, función ejecutiva y la velocidad de procesamiento”. —Neurologyadvisor.com

Los efectos secundarios pueden durar desde unos pocos meses hasta 10 años después de finalizar el tratamiento. Según los hallazgos de un estudio de Trends in Neurosciences, algunos hallazgos han asociado el quimiocerebro con “reducción de la calidad de vida, desafíos laborales y reducción de la adherencia al tratamiento y por lo tanto, mayores efectos secundarios y peores tasas de supervivencia”.

En una entrevista reciente, el Dr. D. Allan Butterfield, de la Asociación de Egresados y Profesor de la Cátedra de Bioquímica de la Universidad de Kentucky, comentó lo siguiente sobre el quimiocerebro:

“Cuando se produce el [quimiocerebro], los síntomas cognitivos se basan en una alteración de las funciones ejecutivas superiores, principalmente en la corteza frontal y el hipocampo, pero también pueden estar involucradas otras regiones cerebrales, lo cual se manifiesta como un procesamiento de ideas, planificación, pensamiento y gestión de tareas de una manera muy lenta. La multitarea se vuelve ardua para algunos pacientes.

Los mecanismos subyacentes de los síntomas del quimiocerebro no se conocen completamente. Lo que se sabe es que hay cambios en la materia blanca en el cerebro observados por [imágenes de resonancia magnética]. También se reportan otros cambios estructurales en el cerebro”.

Aunque la causa no está clara, se ha propuesto que el quimiocerebro es el resultado de “cambios estructurales y funcionales en el cerebro, como resultado de la toxicidad periférica inducida por las terapias contra el cáncer” (NCBI).

En un artículo de 2017 sobre el tema, los investigadores informaron que “los agentes de quimioterapia son, de hecho, más tóxicos para las células cerebrales sanas que para las células cancerosas para las que fueron diseñados como tratamiento”. – neurologyadvisor.com

Debido a una causa desconocida del quimiocerebro, además del intrincado rompecabezas del cáncer y los tratamientos, el progreso de la investigación es bastante deficiente. En términos de tratamiento, la reducción de los síntomas del quimiocerebro ha sido más efectiva con la terapia cognitiva y las intervenciones psicoeducativas.

Todd S. Horowitz, PhD, director del Programa de Investigación del Comportamiento en la División de Ciencias Biológicas y Psicológicas Básicas, que tiene como sede la División de Control de Cáncer y Ciencias de la Población, en el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) resume perfectamente del quimiocerebro, los síntomas, el tratamiento y la investigación: 

“Lo primero que deben saber los médicos es que el quimiocerebro, quimioconfusión o como quieran llamarlo, es un fenómeno real. Una gran cantidad de evidencia de informes de pacientes, pruebas neuropsicológicas e imágenes cerebrales estructurales y funcionales muestran cambios en la función cerebral, que pueden durar meses o años después de la quimioterapia. No todos tienen quimiocerebro. Algunos pacientes se dan cuentan que sus problemas se resuelven después de completar la terapia, mientras que para otros es diferente. Probablemente, alrededor de un tercio de los pacientes experimentarán trastornos cognitivos 6 meses después de completar el tratamiento. Algunos pueden experimentar efectos duraderos que se pueden evidenciar años más tarde. Los pacientes mayores y aquellos con menor reserva cognitiva parecen tener un mayor riesgo de desarrollar el quimiocerebro. La fatiga preexistente, la depresión y la ansiedad pueden empeorar la situación.

“Los pacientes deben estar preparados para esto, así como para cualquier otro efecto tardío potencial. He escuchado a varios sobrevivientes de cáncer a los que sus médicos ignoraron o les negaron las dificultades cognitivas que experimentaban; uno de ellos dijo que su oncólogo afirmó que estaba “demente”. Esta actitud es completamente errónea. Si los pacientes saben qué esperar y sienten que su oncólogo los apoya, estarán más capacitados para enfrentar dichos efectos y tendrán más probabilidades de continuar con sus regímenes de tratamiento.

“En términos de tratamientos para el quimiocerebro, todavía no tenemos muchas opciones. Se han probado varias terapias farmacológicas, con un éxito limitado. En este momento, la mejor opción son los tratamientos no farmacológicos, especialmente los programas de entrenamiento cognitivo”.