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¿Qué es el Quimiocerebro?

Por Erika Johnson

“Quimiocerebro” es un término usado para describir los problemas del razonamiento y memoria que pueden ocurrir durante y después del tratamiento del cáncer. Otros términos similares pueden ser quimioconfusión, deterioro cognitivo o disfunción cognitiva relacionada con el cáncer.

El Quimiocerebro es “un efecto secundario altamente prevalente relacionado con la quimioterapia, que ocurre en hasta el 75% de los pacientes con cánceres que no se localizan en el sistema nervioso central, afectando las áreas que controlan la atención, memoria, función ejecutiva y la velocidad de procesamiento”. —Neurologyadvisor.com

Los efectos secundarios pueden durar desde unos pocos meses hasta 10 años después de finalizar el tratamiento. Según los hallazgos de un estudio de Trends in Neurosciences, algunos hallazgos han asociado el quimiocerebro con “reducción de la calidad de vida, desafíos laborales y reducción de la adherencia al tratamiento y por lo tanto, mayores efectos secundarios y peores tasas de supervivencia”.

En una entrevista reciente, el Dr. D. Allan Butterfield, de la Asociación de Egresados y Profesor de la Cátedra de Bioquímica de la Universidad de Kentucky, comentó lo siguiente sobre el quimiocerebro:

“Cuando se produce el [quimiocerebro], los síntomas cognitivos se basan en una alteración de las funciones ejecutivas superiores, principalmente en la corteza frontal y el hipocampo, pero también pueden estar involucradas otras regiones cerebrales, lo cual se manifiesta como un procesamiento de ideas, planificación, pensamiento y gestión de tareas de una manera muy lenta. La multitarea se vuelve ardua para algunos pacientes.

Los mecanismos subyacentes de los síntomas del quimiocerebro no se conocen completamente. Lo que se sabe es que hay cambios en la materia blanca en el cerebro observados por [imágenes de resonancia magnética]. También se reportan otros cambios estructurales en el cerebro”.

Aunque la causa no está clara, se ha propuesto que el quimiocerebro es el resultado de “cambios estructurales y funcionales en el cerebro, como resultado de la toxicidad periférica inducida por las terapias contra el cáncer” (NCBI).

En un artículo de 2017 sobre el tema, los investigadores informaron que “los agentes de quimioterapia son, de hecho, más tóxicos para las células cerebrales sanas que para las células cancerosas para las que fueron diseñados como tratamiento”. – neurologyadvisor.com

Debido a una causa desconocida del quimiocerebro, además del intrincado rompecabezas del cáncer y los tratamientos, el progreso de la investigación es bastante deficiente. En términos de tratamiento, la reducción de los síntomas del quimiocerebro ha sido más efectiva con la terapia cognitiva y las intervenciones psicoeducativas.

Todd S. Horowitz, PhD, director del Programa de Investigación del Comportamiento en la División de Ciencias Biológicas y Psicológicas Básicas, que tiene como sede la División de Control de Cáncer y Ciencias de la Población, en el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) resume perfectamente del quimiocerebro, los síntomas, el tratamiento y la investigación: 

“Lo primero que deben saber los médicos es que el quimiocerebro, quimioconfusión o como quieran llamarlo, es un fenómeno real. Una gran cantidad de evidencia de informes de pacientes, pruebas neuropsicológicas e imágenes cerebrales estructurales y funcionales muestran cambios en la función cerebral, que pueden durar meses o años después de la quimioterapia. No todos tienen quimiocerebro. Algunos pacientes se dan cuentan que sus problemas se resuelven después de completar la terapia, mientras que para otros es diferente. Probablemente, alrededor de un tercio de los pacientes experimentarán trastornos cognitivos 6 meses después de completar el tratamiento. Algunos pueden experimentar efectos duraderos que se pueden evidenciar años más tarde. Los pacientes mayores y aquellos con menor reserva cognitiva parecen tener un mayor riesgo de desarrollar el quimiocerebro. La fatiga preexistente, la depresión y la ansiedad pueden empeorar la situación.

“Los pacientes deben estar preparados para esto, así como para cualquier otro efecto tardío potencial. He escuchado a varios sobrevivientes de cáncer a los que sus médicos ignoraron o les negaron las dificultades cognitivas que experimentaban; uno de ellos dijo que su oncólogo afirmó que estaba “demente”. Esta actitud es completamente errónea. Si los pacientes saben qué esperar y sienten que su oncólogo los apoya, estarán más capacitados para enfrentar dichos efectos y tendrán más probabilidades de continuar con sus regímenes de tratamiento.

“En términos de tratamientos para el quimiocerebro, todavía no tenemos muchas opciones. Se han probado varias terapias farmacológicas, con un éxito limitado. En este momento, la mejor opción son los tratamientos no farmacológicos, especialmente los programas de entrenamiento cognitivo”.

Pruebas de Kappa o Lambda en el mieloma. ¿Existe alguna diferencia?

Por Jenny Ahlstrom

Todos los pacientes con mieloma tienen que someterse a pruebas de inmunoglobulinas para observar los niveles de kappa, lambda y el índice kappa/lambda. Éste es uno de los análisis de laboratorio más importantes que debe monitorear un paciente con mieloma.

Las inmunoglobulinas son anticuerpos que combaten las infecciones. En el mieloma, incrementa los niveles de uno de estos anticuerpos de manera descontrolada. Los anticuerpos en forma de Y tienen una cadena pesada (parte azul) y una cadena ligera (parte roja).

kappa

Investigadores del Colegio Médico de Georgia (MCG, por sus siglas en inglés) en la Universidad de Augusta, descubrieron que para diagnosticar y monitorear con mayor precisión el mieloma, los niveles de kappa y lambda deben evaluarse de manera específica.

En un individuo sano hay más cadenas ligeras kappa que lambda, 4 veces más para ser precisos. Por lo tanto, sin cuantificar este aumento, se puede pasar por alto el mieloma asociado a lambda. En un artículo reciente deScience Daily,los investigadores afirmaron:

“Se deben tener criterios específicos para cada uno porque no se comportan de la misma manera”, dice el Dr. Gurmukh Singh, vicepresidente de asuntos clínicos del Departamento de Patología del Colegio Médico de Georgia de la Universidad de Augusta. La Cátedra Walter L. Shepheard del Departamento de Patología Clínica en MCG ha desarrollado este estudio que aparece en la revistaLaboratory Medicine.

“Ambos niveles se incrementan pero el de kappa se eleva mucho más”, afirma el Dr. Won Sok Lee, residente de patología en el MCG y coautor del estudio.

Esto significa que se puede pasar por alto un diagnóstico de mieloma en el 30% de los pacientes y otro 36% de los pacientes puede tener un falso positivo.

Los médicos examinan la sangre y la orina en busca de cadenas ligeras para detectar un aumento en kappa o lambda o en la proporción entre ambas. Pero cuando las cadenas ligeras aumentan en los pacientes con mieloma, aumentan en aquellos con lesiones asociadas a kappa. Por lo tanto, el mayor aumento en las cadenas ligeras kappa puede estar desestimando la proporción.

Por ejemplo, si un paciente tenía mieloma lambda, la cadena ligera kappa (aunque era la cadena ligera “no involucrada”) estaba presente en un doble de la concentración.

“Lo que estamos diciendo – y lo que muestran nuestros datos, es que este criterio no se aplica de manera uniforme en las personas que tienen lesiones de tipo kappa o lambda”,  afirma Singh. “Necesitamos tener diferentes criterios de diagnóstico para los trastornos asociados con kappa y lambda”.

Todas las variaciones muestran que algunos pacientes, en particular aquellos con las lesiones asociadas a la cadena lambda, podrían no ser diagnosticados, afirma Lee.

Los autores quieren que el International Myeloma Working Group establezca criterios que reflejen la diferencia. Singh y Lee quieren que los médicos examinen tanto la orina como la sangre. Las pruebas actuales tienen ventajas en comparación a la prueba de sangre, la cual puede pasar por alto las condiciones relacionadas con lambda.

¿Qué es la prueba de ERM?

Por Erika Johnson

¿Qué es la ERM?

La enfermedad residual mínima (ERM) es el nombre que recibe un pequeño número de células leucémicas (células cancerosas de la médula ósea) que permanecen en la persona durante el tratamiento o después del tratamiento cuando el paciente está en remisión. Es la principal causa de recaída en los cánceres de la sangre, incluido el mieloma múltiple y la leucemia. Las pruebas de biología molecular ultra sensibles pueden medir niveles diminutos de células cancerosas en muestras de tejido, incluso en proporciones tan bajas como una célula cancerosa en un millón de células normales.

¿Por qué se utiliza la prueba de ERM?

La prueba de ERM tiene varias funciones importantes: determinar si el tratamiento ha erradicado el mieloma o han quedado rastros, comparar la eficacia de diferentes tratamientos, monitorear el estado de remisión del paciente, detectar la recurrencia del mieloma y elegir el tratamiento que mejor se adapte a esas necesidades.

¿Cómo se realiza?

Actualmente, la prueba de ERM sólo se realiza a través de una muestra de médula ósea. Sin embargo, según la Dra. Elisabet Manasanch del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, las pruebas de ERM en sangre periférica pueden estar disponibles en el futuro:

“Nosotros aquí en el MD Anderson disponemos de un estudio que espero que comience a finales de año, que estará desarrollando algo llamado ensayo de células individuales y que básicamente analizará cada célula de mieloma en la sangre y luego se realizará un estudio muy completo, un análisis proteómico, observando cómo las células son un poco diferentes entre sí. Creo que en el futuro, probablemente podremos hacer un análisis de sangre. Aún no estamos cerca de eso. Por lo tanto, pienso que la aprobación de la FDA para los ensayos reglamentarios sobre la ERM llegará pronto” –Dr. Manasanch

Si bien es posible que la prueba actual no esté disponible para las muestras de sangre, los investigadores del mieloma desean comenzar a utilizar el estado de la ERM como un nuevo punto final para los ensayos clínicos. Actualmente, el éxito de los ensayos clínicos se mide con dos factores clave: la supervivencia sin progresión (cuánto tiempo puede vivir un paciente después del tratamiento sin recaída de la enfermedad) y la supervivencia general (cuánto tiempo viven en general). A medida que llegan más terapias a la práctica clínica y los pacientes viven más tiempo, esperar entre 8 y 10 años para ver los resultados de un ensayo es difícil para los investigadores, ya que desean ver los resultados más rápido para poder cambiar sus prácticas y aprovechar los tratamientos más novedosos. Por ejemplo, si un ensayo clínico pudiera usar el estado negativo de la ERM en lugar de la supervivencia libre de progresión o de la supervivencia general, entonces los investigadores podrían llegar a conclusiones en 2-3 años.

¿Cuándo deben realizarse las pruebas de la ERM?

Teniendo en cuenta que se puede detectar el mieloma a través de medios estándar (como una proteína monoclonal medible, o nuevas lesiones en una exploración PET o un gran porcentaje de células plasmáticas en la médula ósea), no es necesario realizar una prueba de ERM, porque tienen una enfermedad detectable obvia. Pero si ha tenido una respuesta completa (CR) o una respuesta completa rigurosa (sCR) y desea una prueba más específica para saber si tiene mieloma residual después de una serie de tratamientos, entonces es cuando se usaría una prueba de ERM. Tiffany Richards, MS, ANP, AOCNP, quien también labora en el MD Anderson Cancer Center, afirma:

“…por lo general, la prueba de MRD no se realizará hasta que el paciente esté en buena remisión. Y así, generalmente, si el paciente ha logrado una remisión completa, o si tiene una pequeña cantidad de proteína residual puede considerar hacerlo. Realmente depende de la situación del paciente y en qué fase se encuentre”.

Ensayo Clínico: Reducción del insomnio en los sobrevivientes de cáncer con la práctica de yoga vs educación para la salud y terapia cognitivo-conductual

Por Erika Johnson

¿Cómo pueden dormir mejor los pacientes que tienen mieloma y lidian con el cáncer cada día? Un nuevo estudio de fase III está comparando tres grupos que reciben: terapia basada en yoga, educación para la salud para los sobrevivientes y terapia cognitivo-conductual, con el fin de determinar cuál es más efectiva reduciendo el insomnio en éstos pacientes.

El insomnio puede describirse de varias formas, bien sea como una siesta excesivamente prolongada durante el día, dificultad para conciliar el sueño, dificultad para permanecer dormido o despertarse antes de lo deseado. El insomnio puede aumentar la fatiga, alterar la función física, afectar la función inmunológica, causar que se interrumpan los ritmos circadianos (conocido también como reloj biológico) y disminuir la calidad de vida. El yoga puede mejorar los ritmos circadianos, la función física e inmune y mejorar el insomnio y la calidad del sueño en los sobrevivientes de cáncer. Todavía no se sabe si el yoga es más eficaz para tratar el insomnio que un programa de educación para la salud o un programa de terapia cognitivo-conductual.

El ensayo determinará si el yoga para los sobrevivientes de cáncer (YOCAS, por sus siglas en inglés) es eficaz para mejorar el insomnio reportado por el paciente (Índice de gravedad del insomnio) en comparación con la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) y un control de educación para la salud inmediatamente después de la intervención.

Los pacientes serán asignados al azar en 1 de 3 grupos.

  • GRUPO I: los pacientes se someten a la intervención del YOCAS, que incluye 18 posturas físicas específicas y ejercicios de atención plena centrados en la respiración y la meditación y se reúnen con el instructor de yoga más de 75 minutos 2 veces a la semana durante 4 semanas.
  • GRUPO II: los pacientes se someten a una intervención de TCC-I que comprende educación sobre el sueño, higiene del sueño, restricción del sueño, control de estímulos, terapia cognitiva y prevención de recaídas, brindada por un profesional de la salud más de 90 minutos una vez a la semana durante 8 semanas.
  • GRUPO III: los pacientes asisten a sesiones de educación para la salud para sobrevivientes de más de 75 minutos, 2 veces a la semana durante 4 semanas, según las recomendaciones educativas para la supervivencia de cáncer de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, que brinda un educador de salud de la comunidad. Los pacientes también reciben un folleto titulado “Próximos pasos para la supervivencia del cáncer para los pacientes y sus familiares”.

Una vez finalizado el estudio a los pacientes se les realiza un seguimiento a los 3 y 6 meses.

Este estudio actualmente está reclutando a 630 sobrevivientes de cáncer mayores de 18 años. Los requerimientos son: un diagnóstico confirmado de cáncer; haber recibido quimioterapia, radioterapia o cirugía; haber completado toda la quimioterapia, cirugía o radioterapia en los últimos 2 a 60 meses; cumplir con los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM)-V para el insomnio y puntuación > ó = 10 en el Índice de gravedad del insomnio; ser capaz de leer/entender inglés y ser capaz de proporcionar un consentimiento informado por escrito.

Este ensayo excluye a cualquier persona que no pueda practicar yoga (según las sugerencias de su médico), haber practicado yoga más de 1 día a la semana 3 meses antes de la inscripción en el estudio; haber planeando comenzar a practicar yoga por su cuenta durante el tiempo que estén inscritos en el estudio; tener un diagnóstico confirmado de apnea del sueño o síndrome de las piernas inquietas; estar recibiendo cualquier forma de tratamiento para el cáncer, con excepción de la terapia hormonal o biológica o tener cáncer metastásico.

Para obtener más información sobre este estudio (que se encuentra en 16 localidades en todo el país), visite el sitio web.

HealthTree para el mieloma múltiple fue presentada en The Today Show

Por Jenny Ahlstrom

El programa de televisión The Today Show tuvo como invitados a Jenny y Paul Ahlstrom para mostrar una nueva plataforma para pacientes, creada por ellos mismos, llamada HealthTree. La misión de HealthTree es ayudar a los médicos, investigadores y pacientes a colaborar de manera más activa entre ellos y tratar de obtener las mejores opciones de tratamiento para cada paciente, con la esperanza de que la conexión de los datos de los paciente pueda acelerar la cura del mieloma.

Un diagnóstico de cáncer genera un ataque de pánico en cualquier persona, pero una vez que el shock inicial desaparece, los pacientes pueden elegir cómo responder de la manera más adecuada.

“Puedes dejar que te destruya,  puedes dejar que te defina … o puedes dejar que te fortalezca y verlo como una oportunidad para servir a otras personas “, dice Jenny Ahlstrom, a quien se le diagnosticó mieloma y ahora está creando conciencia para este inusual tipo de cáncer.

HealthTree es una herramienta para ayudar a los pacientes que tienen mieloma a convertirse en sus mejores defensores. HealthTree puede ayudar a los pacientes a saber cuáles son las opciones de tratamiento que pueden considerar, encontrar ensayos clínicos a los que puedan unirse y agregar historias médicas de miles de pacientes con mieloma para ayudar a los médicos e investigadores a desarrollar nuevas hipótesis. ¿Qué opciones de tratamiento son las mejores para cada tipo de paciente? Todo caso de mieloma es diferente y debe ser tratado individualmente. Esto sólo es posible cuando los médicos pueden comenzar a ver patrones de tratamientos que funcionan o no para cada tipo de paciente.

Los pacientes tienen la clave para recopilar su información, la cual actualmente se encuentra en 11 bases de datos diferentes. Y solo el 8% de nuestra información se almacena en el registro de salud electrónico de un hospital, por lo que el paciente es el único que puede recopilar toda la información y luego compartirla de forma anónima con los investigadores y que éstos puedan usarla para identificar hipótesis potencialmente curativas.

Si usted es un paciente con mieloma, ¡por favor únase hoy mismo a HealthTree! No solo lo ayudará a ser partícipe de su proceso de tratamiento, sino que también su historia médica y las de miles de otros pacientes nos ayudarán a encontrar una cura más rápido.

Gracias al programa The Today Show, incluyendo a Sheinelle Jones, Al Roker, Dylan Dryer y Craig Melvin por ser un medio para mostrar esta importante plataforma para los pacientes nuevos.

Cambios en la sangre en el Mieloma Múltiple después de la exposición a pesticidas

Por Jenny Ahlstrom

Los hallazgos recientes de participantes masculinos en el Estudio de Salud Agrícolademostraron que algunos valores en la sangre pueden cambiar luego de que alguien haya estado expuesto al pesticida permetrina y que esos cambios pueden persistir durante al menos 3 semanas. El estudio se compartió en la conferencia de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés) que tiene lugar en Atlanta esta semana.

El Estudio de Salud Agrícola es una colaboración entre el Instituto Nacional del Cáncer y el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental e incluyó a más de 89.658 personas que trabajan con pesticidas en Iowa y Carolina del Norte.

Se demostró que los agricultores u otras personas que trabajan con el pesticida permetrina tienen una mayor incidencia de cáncer, incluyendo el mieloma múltiple. Los autores del reciente estudio querían comprender los mecanismos que causaron esta asociación y estudiaron el impacto en la sangre con 35 pacientes masculinos que formaban parte de éste estudio.

Se recogieron muestras de sangre de los pacientes en tres momentos específicos: 1) fuera de temporada 2) el día después del uso de permetrina y 3) aproximadamente tres semanas después del uso. En cada punto uno, realizaron análisis de laboratorio para un hemograma completo, incluidos recuentos de glóbulos blancos y linfocitos.

Encontraron un impacto estadísticamente significativo en varios recuentos de glóbulos rojos el día después del uso de permetrina, que incluyó la disminución del recuento de glóbulos rojos, hemoglobina y hematocrito, que también disminuyeron significativamente 3 semanas después del uso de permetrina. También hubo un aumento de granulocitos inmaduros el día después del uso de permetrina. Estos indican una respuesta inflamatoria y una mayor actividad de la médula ósea. Los autores del estudio concluyeron:

“Nuestros resultados sugieren efectos inflamatorios y hematológicos ante la exposición a la permetrina, e identifican poblaciones celulares específicas para futuros estudios mecanicistas con el propósito de dilucidar la relación entre el uso de permetrina y el riesgo de MM”.

La permetrina no sólo se usa en aplicaciones agrícolas o de pesticidas con fines comerciales, sino que también se puede estar presente en productos para el hogar, como aerosoles contra mosquitos, nebulizadores para insectos y champús para pulgas y garrapatas. Para obtener una lista completa de productos para el hogar que contienen permetrina, haga clic aquí.

Patient Power: ¿Por qué las minorías cuentan con poca representación en los ensayos clínicos?

Por Erika Johnson

El experto en ensayos clínicos, Dr. Richard L. Schilsky, de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, y Cecilia Mann, prestadora de servicios de atención y voluntaria de la comunidad en la Sociedad de Leucemia y Linfoma (SLL), se reunieron con Andrew Schorr para un segmento reciente de Patient Power, con el fin de develar todos los mitos sobre los ensayos clínicos.

He aquí el problema: ¿Cómo sabemos qué estamos evaluando en los ensayos clínicos que se aplican a las personas con diferentes antecedentes étnicos, diferente género y otra variedad de situaciones? A menudo no podemos encontrar personas que encajen dentro de esas categorías. Andrew Schorr le preguntó al Dr. Schilsky: “¿Lo hemos venido haciendo mal todo este tiempo en lo que respecta a la diversidad en los ensayos y qué representa eso para el desarrollo de nuevos medicamentos?

“En realidad, lo hemos hecho mal en casi todos los aspectos. No tenemos suficientes candidatos que representen a los grupos minoritarios en los ensayos clínicos. No incluimos suficientes personas mayores. Debemos recordar que el 60% de los cánceres ocurren en personas de 65 años o más y sin embargo, solo el 10% de las personas que participan en ensayos clínicos tienen 65 años o más. Así que tenemos que tratar a la mayoría de las personas mayores, y yo diría que la mayoría de las personas pertenecientes a minorías, con datos derivados de participantes de ensayos clínicos que no son como ellos”. –Dr. Richard L. Schilsky

Hay una gran cantidad de problemas que contribuyen a este importante dilema. Primero, el conocer la información. Muchos ni siquiera saben que los ensayos clínicos son opciones de tratamiento para ellos. Piensan que es un “último recurso”, lo que es un mito generalizado. “Los ensayos clínicos pueden ser una opción muy buena para los pacientes desde el momento de su diagnóstico, incluso si es su primer tratamiento”, mencionó el Dr. Schilsky.

El desconocimiento no sólo afecta a los pacientes, sino también a los médicos. Los médicos también pueden ignorar que los ensayos clínicos son opciones para quienes están tratando. El Dr. Schilsky explicó: “… lo único que sabemos con certeza es que la persona más influyente en cuanto a si un paciente participa o no en un ensayo clínico es su médico. Si el médico no lo recomienda, si el médico no está al tanto de ésta alternativa, no la va a recomendar”.

Otro inconveniente son los criterios de elegibilidad de cada ensayo. La aceptación de pacientes puede ser muy limitada, principalmente para proteger a quienes participan en el estudio. Las personas bromean acerca de que los únicos pacientes que pueden participar en los ensayos clínicos son los atletas olímpicos. Aunque eso puede ser cierto, los atletas olímpicos no son quienes reciben tratamiento a diario en las clínicas. Los ensayos clínicos deben ser más representativos para ser aplicables a las personas que un médico ve en su consultorio todos los días.

También hay problemas logísticos en los ensayo clínico. Pueden ser muy engorrosos, ya sea por los traslados, la falta de fondos, de tiempo, es casi un trabajo de tiempo completo.

Entonces, ¿cómo abordamos estos problemas para aumentar la representación de las minorías en los ensayos clínicos?

Cecilia responde mucho a esta pregunta en su trabajo como voluntaria de la SLL: “La Sociedad de Leucemia y Linfoma tienen recursos para ayudar con los viajes y traslado y la Sociedad Americana del Cáncer tiene recursos destinados a ayudar con los gastos del hotel y el alojamiento. Y hay otros diferentes tipos de fondos que pueden evaluarse para que esto sea una posibilidad.

Una joven en una feria de salud [se me acercó] y decía que le apareció un segundo cáncer … y estaba comentando que le dijeron que no era mucho lo que los médicos podían hacer.. Le comenté sobre el Dr Anderson . Y ella de inmediato dijo: ‘No puedo ir hasta allí, tengo que trabajar’, y luego se dio la vuelta bruscamente … Siempre me alegra comentarles e informarles que hay una opción y que los ensayos clínicos funcionan y pongo como ejemplo a mi esposo Mel, quien tuvo un tratamiento exitoso”. 

La respuesta es clara: es necesario que haya más participación en los ensayos clínicos. Especialmente de aquellos que están siempre menos representados. Si tiene preguntas sobre ensayos clínicos específicos para el mieloma, visite SparkCures.com. UsandoHealthTree, que se está asociado con SparkCures, se puede incluso comparar automáticamente con ensayos clínicos personalizados. Es hora de que el paciente reciba el tratamiento adecuado, en el momento adecuado.

Puede ver el video completo aquí.

¿Qué es el mieloma reincidente y el mieloma refractario?

Por Jenny Ahlstrom

En el mundo del mieloma hay tantas denominaciones, terminología y siglas que todo puede volverse increíblemente confuso.

Hablemos sobre el Mieloma Reincidente (que de alguna manera nos dá una idea de su significado) y el Mieloma Refractario (¡sobre éste si necesito un curso de actualización!).

Mieloma reincidente

Según el Dr. Sagar Lonial, médico del Instituto de Cáncer Winship de la Universidad Emory, elMieloma Reincidente:

“Incluye específicamente a pacientes cuya primera progresión ocurre en ausencia de cualquier terapia después de una terapia inicial exitosa”.

En otras palabras, un paciente recibió un tratamiento activo, dejó el tratamiento y luego la enfermedad regresó. El tiempo de recaída es importante: un período de recaída más corto (menos de seis meses) significa una enfermedad más agresiva.

 Mieloma refractario

El Dr. Damian Green, médicodelCentro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, define el mieloma refractario como:

“Enfermedad que progresa a pesar del tratamiento activo”.

El Instituto Nacional del Cáncerlo profundiza aún más, al decir que hay dos tipos principales de pacientes con mieloma refractario:

1. Pacientes refractarios primariosque nunca logran una respuesta oun progreso, mientras siguen recibiendo quimioterapia de inducción (o su mieloma nunca respondió al tratamiento inicial).

2.Pacientes refractarios secundariosque responden a la quimioterapia de inducción pero no responden al tratamiento después de la recaída. (Los medicamentos para el mieloma funcionaron al iniciodel tratamiento, pero después de la recaída de la enfermedad, ya no funcionan).

¿Y ahora?

Una vez que la enfermedad haya reincidido o se haya vuelto refractaria, los especialistas en mieloma considerarán muchos factores a medida que crean un nuevo plan:

• Si se logró una remisión parcial o completa.

• Cuánto duró el período de remisión

• Con qué agresividad regresó el mieloma

• Tolerancia y eficacia de los fármacos utilizados.

• La combinación de los fármacos utilizados.

El Dr. Lonial da algunos ejemplos de cómo estos factores pueden ser equilibrados.

  •  Un paciente con recaída lenta que recibió un tratamiento a base de inhibidores de proteosoma, seguido de un tratamiento de trasplante de células madres con altas dosis, es una buena opción para un enfoque de terapia doble, que se basa en un fármaco inmunomodulador y un anticuerpo monoclonal.
  •  Es más probable que un paciente con remisión de corta duración (seis meses o menos) se beneficie de la terapia de combinación triple o cuádruple, porque es menos probable que los agentes individuales sean útiles en esta situación.
  • Los pacientes con una característica de alto riesgo, como del 17p, t(4:14) o t(14:16), por lo general, requieren enfoques de terapia combinada, dada la rapidez de las recaídas y su naturaleza agresiva.

Si su mieloma ha reincidido o se ha vuelto refractario, hable con su médico para desarrollar el mejor plan de acuerdo a su caso.

La crisis de los opioides y sus víctimas inesperadas

por Cherie Rineker

Recuerdo ese día como si fuera ayer. Esta foto se tomó a principios de la primavera del 2012 y casi se convierteen la portada de mi libro “Una Peregración Sin Fin, Cómo el Cáncer Curó mi Corazón Roto”. Un amigo y yo decidimos escalar hasta  la cima de la Montaña Roja. La Montaña Roja es una cumbre prominente cerca delpobladode Patagonia, Arizona, a unas 25 millas al noreste del pueblo fronterizo deNogales. La cima tiene una alturade 6.373 pies y la ruta de senderismo actual es una empinadade 2.000 pies.

Iba a ser un desafío de aproximadamente tres horas, pero con una hermosa vista enla cima. Yo tenía una costilla rota, debido a la tosque me ocasionó lagripe que acababa de superar. Tambiénestaba anémica debido ael cáncer que no sabía que tenía en ese momento. Sólo sabía que teníademasiado dolory que estaba inusualmente cansada la mayor parte del tiempo. Sin embargo, me mantuve firmey decidida y cuando me propongo a hacer algo, ¡lo logro! Eslamismaactitudque he asumido para combatirel mieloma múltiple.

La escaladano fue nadafácil, había muchos precipicios y rocas expuestas, algunas muy resbaladizas. También nos encontramos conmuchos caminosestrechos con arbustos leñosos y ramas espinosas que eran difíciles de esquivar. Cuando estábamos cerca de la cima, había un tramo demasiadoempinado y aterrador para escalar. Teníaelcorazón casi saliéndosemi pecho, debido al miedo y agotamiento, pero lo pude superar. El orgullo que sentí cuando llegamos a la cima hizo que todo valiera la pena. Y, al igual que un parto, el dolor que sentí fue reemplazado de inmediatopor el regocijo y la alegría.

Patient Power: ¿Qué tan agresivo debe ser el tratamiento del mieloma latente?

Por Erika Johnson

Tomando en consideración que el mieloma latente no es un tipo de mieloma especialmente activo, existe la duda sobre cuál es el mejor enfoque terapéutico para los pacientes que lo padecen. En una entrevista reciente para Patient Power, la Dra Carol Ann Huff, la Dra Suzanne Lentzsch, la Dra. Sagar Lonial y Jennifer Ahlstrom de Myeloma Crowd abordaron este tema.

Tratar a los pacientes antes de que desarrollen daño en algún órgano, anemia o hipercalcemia sería ideal para el mieloma latente. Sin embargo, todavía se están llevando a cabo estudios que tratan de determinar, con mayor exactitud, qué tan agresivo debe ser el tratamiento. El Dr Lonial señala que los pacientes con este tipo de mieloma pueden continuar en latencia durante un largo período de tiempo sin sufrir los efectos secundarios de un tratamiento de terapia temprana.

Creo que todos estamos muy a favor de tratar a los pacientes antes de que se vuelvan sintomáticos y mejorar su longevidad, así como su calidad de vida, todos apoyamos eso.” –Dr. Huff .

Hasta el momento, no existe un tratamiento específico para los pacientes con mieloma latente. Cada situación debe abordarse individualmente.

El Dr. Lentzsch concluyó: “…los pacientes deben ser cuidadosos y no cometer el error de creer: ‘Oh, tengo mieloma latente y necesito tratamiento de inmediato’. Creo que la interrogante sobre el tratamiento a seguir debe responderse de acuerdo a los ensayos clínicos aleatorios.” 

¿Qué tan agresivo debe ser el tratamiento del mieloma latente?porPatient Poweren Vimeo.