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Los investigadores descubren que el ejercicio aeróbico puede revertir los efectos del envejecimiento

Por Allyse Shumway

Según un artículo publicado recientemente en Inverse, “a medida que las personas envejecen, pierden masa muscular y aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, demencia y se reduce la función inmunológica. Con el paso de los años, se hace más difícil para las personas recuperarse luego de un entrenamiento, lesión o enfermedad “.

¿Qué se puede hacer para frenar o revertir estos efectos del envejecimiento?

Durante años, los investigadores han promovido el ejercicio para “incrementar la salud y brindar a las personas años adicionales libres de enfermedades” y, en última instancia, “ralentizar el proceso degenerativo”. Sin embargo, según una nueva investigación, los expertos han descubierto que el ejercicio aeróbico constante puede no sólo frenar los efectos del envejecimiento, sino también REVERTIR dichos efectos. ¿Cómo es ésto posible?

EL ESTUDIO

Un grupo de científicos realizó un estudio centrado en determinar si “el ejercicio aeróbico puede hacer que las células envejecidas se comporten más como las células jóvenes y adquieran las características de ellas”. Los resultados fueron increíbles:

La prueba

“Para probar dicha teoría, los científicos reunieron a ratones jóvenes y viejos y les dieron acceso a una rueda para correr durante tres semanas. Luego, con una serie de pruebas, analizaron cómo respondieron las células madre y el tejido muscular del ratón [después del ejercicio]. Compararon a los corredores con un grupo de ratones que no hacían ejercicio, a los que se les dio una rueda bloqueada y no tenían oportunidad de correr. En una sola semana, tanto los ratones jóvenes como los viejos con ruedas para correr establecieron una rutina, corriendo alrededor de 10 y 4.9 kilómetros por noche, respectivamente. El equivalente humano al régimen de rueda de los ratones probablemente sería un ejercicio aeróbico regular: natación, carrera, ciclismo. No entrenamiento de fuerza o levantamiento de pesas.

Luego de tres semanas del uso voluntario de la rueda, los ratones fueron trasladados a jaulas sin ruedas. Posteriormente, los investigadores lesionaron ciertos músculos y analizaron cómo los ratones reconstruyeron el tejido lesionado. También trasplantaron células madre musculares de ratones viejos a otros ratones lesionados y vieron qué tan bien funcionaban las células. En comparación con las células madre musculares de donante jóvenes, las células madre musculares de donante viejos formaron menos fibras y más pequeñas en los ratones lesionados. Pero las células madre musculares de ratones viejos ejercitados se comportaron como las células madre musculares de los jóvenes, formando más fibras que las células madre musculares viejas que no se ejercitan ”.

Resultados

En general, el estudio concluyó que estos ratones mayores que ejercitaron experimentaron “una mejor función de las células madre musculares y una reparación acelerada de los músculos”. Este ejercicio aeróbico tuvo un tipo de efecto rejuvenecedor en las células envejecidas. Inverse lo relacionó con el “efecto Benjamin Button”.

El investigador de Neurología, Thomas Rando, explica que este descubrimiento es “muy innovador” porque “es como tomar, en cierto sentido, una persona que ya envejeció y adquirió estas enfermedades y luego revirtió ese proceso”.

Otra aspecto  interesante a tener en cuenta es que todos estos beneficios “rejuvenecedores” desaparecieron después de UNA SEMANA de que los ratones no hicieron más ejercicio, lo que implica que el ejercicio constante es la clave de este efecto antienvejecimiento.

 

¿EN QUÉ NOS BENEFICIA ÉSTA INVESTIGACIÓN?

Después del estudio, los científicos descubrieron que este “efecto del ejercicio sobre las células madre musculares y la reparación de tejidos se reduce a una pequeña proteína llamada ciclina D1”. El ejercicio aeróbico tiene una forma de “restaurar estos niveles de ciclina D1 en las células madre latentes a los niveles que tienen en la juventud … acelerando efectivamente la regeneración de las células madre musculares”.

Inverse explicó que “si la investigación se traslada a los humanos, significa que trotar, nadar, andar en bicicleta y otras actividades aeróbicas pueden ayudar a las personas mayores a recuperarse de manera tan rápida y eficiente como lo hacen los más jóvenes. En un futuro lejano, estos resultados podrían ayudar a la creación de un medicamento que revierta el envejecimiento de las células madre musculares.

Es necesaria una investigación más exhaustiva en humanos, pero todo se reduce a la idea de que el ejercicio aeróbico tiene beneficios inimaginables para la salud. Para leer más sobre Inverse, haga clic aquí.

 

Músculos para el Mieloma: la Relación entre el ejercicio y la función inmune

Por Erika Johnson

En el pasado, existía mucha controversia con respecto a la eficacia de nuestra inmunidad natural y los niveles de actividad física. Han salido a la luz “investigaciones” en las que se plantean que el ejercicio forzado aumenta el riesgo de infecciones oportunistas, o que los niveles de anticuerpos salivales (que son las principales herramientas de la inmunidad) se suprimen inmediatamente después del ejercicio. Pero la ciencia moderna nos muestra la verdad sobre la relación entre el ejercicio y nuestro sistema inmunológico.

La evidencia muestra que realizar actividad física como estilo de vida es una gran forma de reducir enfermedades como el cáncer, así como también enfermedades cardiovasculares y otros trastornos inflamatorios. También disminuye el riesgo de contraer infecciones virales o bacterianas.

“Contrario a los informes antes mencionados, en los cuales se alega que el ejercicio aumenta la incidencia de infección, a menudo se pasa por alto que otros estudios indican que el ejercicio en realidad puede reducir la incidencia de infecciones”, -Frontiers in Immunology, 2018.

Los investigadores citaron un estudio de 1.509 hombres y mujeres de Suecia de entre 20 y 60 años. El estudio reveló que los niveles más altos de actividad física se correlacionaron con una menor incidencia de reportes de infecciones del tracto respiratorio superior.

Otro estudio de escala mucho menor documentó enfermedades de 11 atletas de resistencia de élite durante un período de 3-16 años. Los registros mostraron que el número total de horas de entrenamiento estaba inversamente relacionado con los días de enfermedad cada año.

Un tercer estudio llevó a cabo un seguimiento de nadadores durante 4 años. Encontró que los atletas de élite de nivel internacional tenían una menor incidencia de infecciones que los atletas de nivel nacional.

El estudio final citado por los investigadores fue el de corredores de ultramaratón (los atletas que realizan el mayor volumen de ejercicio). Los resultados del estudio mostraron que estos atletas reportan menos días ausentes de la escuela o el trabajo debido a una enfermedad que la población general.

“Por ejemplo, el número promedio de días de enfermedad reportados durante 12 meses fue de 1.5 días en un estudio de 1.212 corredores de ultramaratón y 2.8 días en un estudio de 489 corredores de ultramaratón. Estos estudios compararon sus hallazgos con datos del Departamento de Salud de los Estados Unidos y un Informe de Servicios Humanos en 2009, que muestra que la población general reporta en promedio 4.4 días de enfermedad por año “. -Frontiers in Immunology, 2018.

“Hacemos hincapié en que es una idea errónea etiquetar cualquier forma de ejercicio agudo como inmunosupresor y, en cambio, el ejercicio probablemente mejore el estado del sistema inmune a lo largo de la vida”, NCBI, 2018.

En resumen, no tenemos que ser corredores de ultramaratón, nadadores de élite de nivel internacional o atletas de resistencia. Sin embargo, la ciencia nos dice que llevar una vida físicamente activa reduce la incidencia de enfermedades transmisibles y no transmisibles (desde infecciones bacterianas y virales hasta cáncer).

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Músculos para el Mieloma: Hacer algo es mejor que no hacer nada

Por Erika Johnson

El viejo dicho de que “hacer algo es mejor que no hacer nada” es más acertado de lo que parece.

Cuando se trata de incluir actividades físicas en su vida cotidiana, algunos pueden mantener un horario de ejercicio regular sin problemas, mientras que otros luchan por encontrar la motivación para caminar al menos alrededor de la cuadra. Todos estamos en diferentes niveles de habilidad y entrenamiento, ¡y eso es normal!

La verdad es que el ejercicio no se trata de correr lo más lejos posible, o levantar lo más pesado, o lo que nuestra mente piensa que debería ser el ejercicio.

El ejercicio consiste en mover nuestros cuerpos de cualquier manera en la que lo disfrutemos. Es así de simple.

Personalmente, crecí pensando que el ejercicio incluía horas en el gimnasio y muchas carreras, levantar pesas muy pesadas y más carreras. ¿Por qué creía eso? Bueno, principalmente porque cada vez que hacía ejercicio, era con mi hermano mayor, que es excesivamente atlético. Tan atlético que compitió en los eventos de decatlón a nivel universitario en la primera división.

Yo, por otro lado, definitivamente no soy un atleta universitaria. Me tomó mucho tiempo darme cuenta de que mi versión de ejercicio no tenía que ser la misma que la de mi hermano para mantenerme saludable.

Intentar hacer ejercicio de una manera que no te gusta o que no es sostenible a nivel físico no te ayudará a mantener un estilo de vida activo. Un entrenamiento realmente intenso no es tan bueno como caminar durante 30 minutos todos los días durante un período largo de tiempo. Nuestro objetivo es el mantenimiento y la sostenibilidad, no matarte solo para vencer al contador de calorías de Apple Watch de tu amigo.

No me malinterpreten: si pueden correr largas distancias y disfrutarlo de verdad, o si se pueden andar en bicicleta durante horas y no poder vivir sin ello, ¡entonces háganlo y disfrútenlo!

Pero si solo necesitan hacer algo para que sus cuerpo se mantengan activos, encuentren algo que les guste. Ustedes y su cuerpo lo agradecerán.

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Músculos para el mieloma: Mirando hacia el futuro

Por Shirley Binkle

Después de un mes de vacaciones de golf en abril de 2017, regresé sintiéndome muy enferma. Tenía un bulto en mi hombro derecho del tamaño de una pelota de golf. No me sentí muy bien en las vacaciones y no podía jugar golf. Apenas podía caminar, tomando Advil a diario. En retrospectiva, deberíamos haber regresado a casa antes.

Visité a mi médico el 1 de mayo y comenzaron a realizarme una gran cantidad de pruebas. Análisis de sangre, radiografías y un ultrasonido mostraron una lesión lítica agresiva en la clavícula derecha. (Estaba teniendo problemas en 2016 con ese hombro y me dijeron que era bursitis en ese momento). Una semana después, mi médico me envió a urgencias ya que tenía un coágulo de sangre en mi pierna derecha. Me dolía tanto el brazo izquierdo que no podía levantarlo y tenía problemas para caminar, me sentía muy débil. La tomografía computarizada mostró coágulos de sangre en mis pulmones. Me realizaron radiografías de cuerpo completo y se reveló que tenía lesiones líticas multifocales que involucraban el cráneo, el húmero, el fémur derecho, ambas clavículas y la séptima costilla derecha. Tuve una fractura por compresión en T11. Estaba en alto riesgo de una fractura patológica. Debido a la trombosis me prescribieron anticoagulantes (inyectados), me colocaron un cabestrillo en mi brazo izquierdo para inmovilizarlo y estuve en  silla de ruedas con receta para el dolor (OxyContin). Dos intentos de biopsia de médula ósea, el 19 y 26 de mayo, finalmente revelaron que tenía mieloma múltiple.

Seguí un programa de quimioterapia de 16 semanas -CYBORD. En julio, recibí una dosis de radiación en mi columna vertebral, brazo izquierdo y cadera derecha. No pensé que sobreviviría  para la Navidad de 2017. Durante mayo-junio ni siquiera pude hacer mi propio café. Mi esposo fue mi cuidador y mi hermana durante el tiempo que estuve más débil. Recibía atención comunitaria todos los días, una cama de hospital para mayor comodidad, una silla de ruedas para desplazarme si tenía que salir. No podía pararme en la ducha o lavarme. Estaba muy débil Pero después de una semana con quimioterapia y  esteroides me fortalecí cada día más. Empecé a usar un bastón para caminar. Luego, a mediados de agosto de 2017, comencé a hacer mi caminata diaria hasta que volví a lograr 5 km en septiembre. Esto fue muy importante para mí. Mi oncólogo dijo que mis resultados de sangre fueron buenos y que estaba programado un trasplante en octubre.

Una vez que me recuperé del trasplante de células madre, lo que me tomó un par de meses, pude volver a mis actividades diarias normales. Decidí unirme a una clase de yoga. Fue difícil pero hice lo que pude y la maestra fue genial. Cuando el clima mejoró, comencé a caminar 5 km al día si el clima me lo permitía. Cuando me diagnosticaron, me dijeron que no podría volver a jugar golf. Decidí intentar en abril de 2018, mis vacaciones de golf habituales. Fui cuidadosa, ¡pero pude jugar! Estaba tan feliz de que mi vida  volviera a la normalidad de nuevo. Siento que mantenernos activos nos mantiene más fuertes y saludables. Era una persona activa antes de mi diagnóstico y trato de seguir siéndolo. Tuve dolor debido al nervio ciático en febrero\marzo de 2019, lo que me retrasó. Los resultados de la resonancia magnética no mostraron más cáncer, así que seguí caminando y me fui de vacaciones de golf cada año. Practicaba golf aunque a veces me dolía. En mayo tuve dolor en los nervios de la espalda y no pude caminar durante tres semanas, pero con la ayuda de la Preglabalina lentamente volví a la normalidad. Así que, a mediados de julio pude hacer mi caminata de 5 km nuevamente, tengo una tabla de remo que usé varias veces este verano. Fortalece los músculos centrales. Disfruto cortando el césped y pude volver  hacerlo, así como la jardinería. Regresé al golf e intenté ir una vez por semana. Siento que si me mantengo activa y hago las cosas de la vida que me hacen feliz, me siento más saludable, incluso si no puedo hacerlo muy bién. El movimiento es la clave.

A mi esposo y a mí nos encanta viajar, así que pudimos ir a Europa en septiembre de 2018. Fuimos a California en enero de 2019 y nos fuimos de vacaciones de golf en abril de 2019. Estamos planeando un viaje a Tailandia en enero de 2020. Planificar algo para el futuro y que me mantenga feliz y positiva.

“He tenido un gran apoyo de mi familia y mis amigos durante mi travesía con el mieloma y eso es muy importante para mí. El ejercicio me mantiene saludable. Hago lo que puedo cuando puedo. Trato de comer una dieta saludable la mayor parte del tiempo, pero disfruto haciendo desastres de vez en cuando. ¡La vida es buena!”

 

Músculos para el mieloma: Manejo de un estilo de vida saludable con mieloma–estrés, sueño y optimismo

Por Paula Kay Waller

Como pacientes con mieloma, no sólo tenemos que lidiar con el manejo de nuestra enfermedad; también nos enfrentamos a mantener un estilo de vida saludable. Para la mayoría de nosotros, la etapa de “estilo de vida saludable” significa nutrición y ejercicio y ambos son de vital importancia. Sin embargo, hay más en un estilo de vida saludable: el manejo del estrés, tener buenos hábitos de sueño y una perspectiva positiva y esperanzadora también son esenciales.

Cuando me diagnosticaron y estaba a punto de comenzar el tratamiento, le pregunté a mi médico qué podía hacer para maximizar los efectos de la terapia. Me sorprendió cuando respondió: “Controlar tu estrés”. Como perfeccionista extrema, ¡fue todo un desafío! Uno de los primeros cambios que hice fue adoptar la idea de que “lo que está bien es suficientemente bueno”. Esto se aplicaba tanto a mi vida profesional como a mi vida familiar. Mientras continuaba luchando por la excelencia en mi trabajo, me volví más flexible y dejé de agonizar por plazos autoimpuestos y poco realistas. También aprendí a delegar. A medida que esta filosofía se convirtió en parte de nuestra vida en el hogar, descubrí que nuestra familia seguía siendo tan feliz y saludable como antes.

Controlar el estrés significa que está bien hacer un rompecabezas, acurrucarse con un buen libro o mirar una película, incluso cuando otras tareas requieren nuestra atención. De hecho, es importante dedicar tiempo a nosotros mismos todos lo días y hacer actividades relajantes, divertidas, interesantes y creativas. Y a veces, solo debemos tener un tiempo para sentarnos y respirar. Otros consejos que he aprendido sobre el manejo del estrés incluyen desconectarse de los dispositivos electrónicos de forma regular, reducir mi lista de tareas pendientes y negarse a comprometerse demasiado.

Los buenos hábitos de sueño son también muy importantes. La pérdida crónica del sueño debilita el sistema inmunitario, lo que es especialmente delicado para los pacientes con mieloma. Los malos hábitos de sueño pueden provocar hipertensión arterial, aumento de peso y problemas de memoria. Muchas veces no dormía las siete a nueve horas de sueño recomendadas, sin darme cuenta de cómo estaba afectando mi salud. Cuando comencé a adoptar mejores hábitos de sueño, descubrí que tenía más energía, más concentración y mejor capacidad para manejar el estrés. Decidida a dar más prioridad al sueño, comencé estableciendo un horario más consistente y limitando la cafeína. Las actividades relajantes, como leer o tomar un baño tibio, ayudan a preparar mi cuerpo para dormir. También ayuda tener un dormitorio oscuro y, para mí, ¡los calcetines cómodos son imprescindibles!

Por último, una perspectiva positiva y optimista contribuye a un estilo de vida saludable. Numerosos estudios han demostrado que el optimismo tiene beneficios para la salud, incluidos niveles más bajos de inflamación y una mejor función inmune. Soy optimista al buscar y aceptar las bendiciones cotidianas de la vida. ¡Siempre hay algo por lo que estar agradecido! También descubrí que conectarse y servir a otros brinda esperanza, curación y un sentido de propósito.

Un estilo de vida saludable implica tomar buenas decisiones en muchas áreas, incluido el manejo del estrés, los hábitos de sueño y nuestra perspectiva de la vida. Nuestras elecciones en estas áreas pueden afectar la efectividad de las terapias contra el mieloma y tener efectos de por vida en nuestro bienestar general.

Músculos para el mieloma: Mantenerse activo practicando sus pasatiempos

Por Pamela Loomis

El esposo de Pamela tuvo una sepsis y estuvo entre el hospital y el hogar de ancianos durante 60 días. Ella quería que él pudiera moverse fácilmente por su casa con su nuevo andador, por lo que comenzó a mover los muebles. De repente, tropezó con una alfombra e inmediatamente pensó que se había torcido el brazo. El dolor seguía empeorando, así que Pamela fue a su médico para que le hicieran radiografías.

Su médico la llamó con la noticia: tenía mieloma múltiple.

Desde su diagnóstico de mieloma, su actividad física se ha visto significativamente afectada. Ahora camina con un bastón, y algunos días apenas puede hacerlo. La mayor parte de su dolor se centra en las piernas, caderas, pies y espalda.

Aunque Pamela tiene momentos de decaída, sabe muy bien qué es lo que más le ayuda. ‘Me mantengo informada y aprendo cada vez más sobre mi enfermedad para poder ser mi mejor defensor. Esto ha sido muy útil. He cambiado mis hábitos alimenticios y ahora cocino de manera saludable ”, –Pamela L.

Mantenerse activo para Pamela significa levantarse temprano e intentar vivir una vida normal.

“Me encanta la jardinería. Sé que, sea lo que sea que haga, me sentiré mal dos días después. Y eso está bien … nueva normalidad. Me encanta viajar, ver y experimentar nuevas culturas. Aunque ahora no puedo caminar tan lejos, todavía lo intento. Lo que no funcionó fue esperar demasiado de mí misma.

“Recientemente hice la venta de garaje más larga. No logre mucho y me tomó alrededor de 8 horas, ¡pero lo hice!”

Podemos aprender del ejemplo de Pamela y seguir practicando nuestros pasatiempos, incluso con un diagnóstico de mieloma. La jardinería es algo que le gusta, y también le permite salir de su casa y le proporciona una actividad moderada con la que se siente cómoda. Estar activo no siempre tiene que ser correr, andar en bicicleta, nadar o incluso caminar. Puede ser algo tan simple como jardinería o lanzar una pelota a su perro. ¡No lo compliques demasiado y comienza con algo simple!

Sobre todo, mantenerse positivo es una gran salvación en un diagnóstico de mieloma. Pamela denota esto a su fe en Dios, su familia y sus amigos.

” La Negatividad no está en mi vocabulario, pero incluso si sucede, vuelvo a recuperarme”.

 

 

Músculos para el Mieloma: Autoconciencia y mantenerse activo lo más que sea posible

Por Dhruv Deepak

Dhruv fue diagnosticado con mieloma múltiple en diciembre de 2017, a la edad de 32 años. Había estado experimentando un deterioro en su condición física, hemorragias nasales, energía y, en general, estuvo propenso a infecciones y enfermedades durante aproximadamente un año. Esto estaba enmarcado en contraste con sus condición previa, a que siempre fue un adulto activo y en forma.

Fue a la sala de emergencias con dolor de espalda muy intenso; se suponía que se debía a cálculos renales. Mientras extraían sangre para las pruebas de laboratorio, los médicos descubrieron que sus muestras eran extremadamente viscosas, tanto que no las podían evaluar. Presentaba una anemia grave y bajos recuentos de plaquetas, así como niveles anormalmente altos de proteínas en la sangre.

Dichos resultados hicieron que el hematólogo sospechara que era mieloma, lo cual se confirmó mediante una biopsia de médula ósea al día siguiente.

Desde su diagnóstico, Dhruv notó que los tratamientos continuos y agresivos han reducido por completo su actividad física. Lo normal para un día activo ahora es caminar unos 30 minutos, mientras que antes era habitual el ejercicio intenso y los deportes.

La incapacidad para hacer ejercicio de manera activa significa que la salud de Dhruv gira principalmente en torno a la dieta. Intenta mantener un grado de control de las calorías y mantenerse alejado de los grupos de alimentos poco saludables cuando sea posible. Es raro que tengas desajustes en su alimentación y también ha eliminado el alcohol por completo.

“Me apasiona mucho la comida, así que mantengo la puerta abierta para probar cosas nuevas. ¡El placer y las experiencias son igualmente importantes para la salud en general!

La travesía de todos los pacientes con mieloma es intensamente personal; escuchamos muchas historias sobre pacientes/sobrevivientes que conquistaron hazañas físicas u objetivos (competir en eventos deportivos, escalar montañas, etc.), que son admirables, pero no son aspiraciones que comparto”, —Dhruv Deepak

Dhruv alega que no ha intentado forzar el límite en términos de actividad física; encuentra que su estado físico es frágil y, por lo tanto, tiende a centrarse en minimizar el impacto de los efectos secundarios de los medicamentos.

Muchas veces estamos realmente abrumados tratando de controlar nuestro cáncer, nuestro trabajo y nuestras vidas personales. La capacidad de tener tiempo para la actividad física entre todo esto requiere algo de talento y la priorización es el paso más importante para Dhruv. Su táctica es vincular el tiempo dedicado a la actividad física en un día a alguna rutina diaria (por ejemplo, el tiempo dedicado a Facebook), el mismo tiempo para cada uno.

El seguimiento de la actividad (usando un reloj o un teléfono) es útil, ya que proporciona una evaluación honesta y los datos a lo largo del tiempo ayudan a estimularlo hacia una conducta positiva. Incluso 10 minutos adicionales de caminata como un nuevo hábito hacen la diferencia.

Mantenerse activo es importante, pero también lo es la autoconciencia. La regla de oro es escuchar a tu cuerpo.

 

Las tres técnicas de Dhruv para mantener positivo son:

  • Manejo y alivio del estrés: hago un breve ejercicio de respiración todas las mañanas y lo uso cuando siento estrés o pensamientos negativos. Cortocircuita completamente cualquier flujo negativo de pensamiento.
  • Rutina diaria: todas las mañanas, antes de levantarme de la cama, (al menos mentalmente, si no en una aplicación o en un diario) pienso en los tres eventos más positivos / interesantes del día anterior que me sucedieron, que escuché, o de lo que estoy agradecido. Trato de reflexionar sobre cómo esos eventos me hicieron sentir en el momento.
  • Transmitir a los demás: trato de enviar al menos un agradecimiento o una nota de positividad a una persona diferente todos los días. Eventualmente, eso se regresa y hay un efecto de red, lo cual está probado por investigaciones. El poder de las interacciones sociales positivas. Diría que, privada o internamente, soy obsesivamente racional o fríamente lógico sobre el futuro. La objetividad que puedo mantener durante un período de desafíos difíciles me ayuda a equilibrarme y me mantiene enfocado en lo que realmente importa.

 

“Al igual que las dietas de moda, las actividades rapidas no funcionan en mi caso. Creo más en la construcción de rutinas sostenibles a largo plazo. En ese sentido, me gusta pensar que soy ambicioso en la búsqueda de oportunidades para estar activo, mientras lucho con las limitaciones obvias que enfrento.

Si tengo la oportunidad de caminar alrededor de la cuadra, o tomar la ruta larga a algún lugar, la aprovecho. Trato de pedirle a las personas que vayamos a “caminar” cuando sea posible, y generalmente me mantengo en movimiento si estoy en una llamada telefónica. Cuantas más oportunidades cree, más podré aprovechar.

Por el momento, la actividad física extenuante parece estar fuera de discusión. Si pudiera en el futuro cercano, lo abordaría integrándolo gradualmente en mi día, de tal manera que perturbe lo menos posible otras prioridades (a menudo competitivas)”.

 

Músculos para el mieloma: Mántente activo: Caminatas diarias con Nicole

Por Erika Johnson

Nicole fue diagnosticada por primera vez como resultado de un problema de salud aparentemente no relacionado con el mieloma. Le diagnosticaron escoliosis, que es una curvatura lateral de la columna vertebral, y tuvo tres cirugías correctivas. El aumento del dolor en su columna vertebral “era insoportable, y luego comencé a tener dolores en todo el cuerpo y me prescribieron dosis altas de analgésicos que no estaban ayudándome”, recuerda. Trataron con inyecciones, acupuntura y fisioterapia. En julio de 2018, un neurocirujano colocó un dispositivo de estimulación del dolor en la columna vertebral de Nicole para ayudar a controlar el dolor.

 Nicole una semana antes del diagnóstico (a la izquierda).

Se desarrolló una infección en el dispositivo y la salud de Nicole se deterioró rápidamente. Después de muchas visitas a la sala de urgencias, una cirugía de emergencia y una cita con un nefrólogo debido a insuficiencia renal temprana, los médicos de Nicole sospecharon que tenía mieloma múltiple.

La realidad de padecer mieloma tuvo un gran impacto en la salud de Nicole en todos los aspectos, como se esperaba.

Casi un año después del diagnóstico, “estoy extremadamente cansada casi todo el tiempo, mi capacidad mental ha cambiado desde la quimioterapia, mi estado emocional ha sido una montaña rusa de sentimientos que me hace carecer de motivación para estar cerca de amigos, y todavía sufro de mucho dolor debido a las lesiones líticas en todo mi cuerpo, así que estoy tomando analgésicos potentes que me generan mucho sueño “, alega Nicole.

En cuanto a tratar de mantenerse al día, Nicole hace de la nutrición su prioridad número uno. Le cuesta tener apetito, por lo que debe mantenerse consciente para comer alimentos saludables cada 4 horas y beber mucha agua.

También camina todos los días. “A veces sólo hasta el buzón de correo y otros días puedo caminar alrededor toda la cuadra. También hago sesiones de pilates con alguien que se especializa en problemas de espalda y otras condiciones. Vamos despacio y definitivamente siento las consecuencias al día siguiente. En este momento solo puedo manejar una sesión a la semana”, admite.

Tener perros que necesitan caminatas diarias la ayuda a mantenerse motivada. También recibe un gran apoyo de su esposo, con quien siempre puede contar si es necesario.

“Me siento mucho mejor si me mantengo activa, incluso si sólo son ejercicios en la cama con mis bandas elásticas, o limpiar lentamente la casa. Personalmente, creo que puedo hacer más de lo que debería, y termino pagando el precio todo el tiempo, estando atrapado en el sofá durante un par de días después de haber realizado demasiado esfuerzo… pero creo que mi yo interna es lo que me ha ayudado a superar todos los obstáculos”–Nicole S.

 Nicole dos meses después del  trasplante de células madre (izquierda).

Nicole ha notado que la actividad física de cualquier tipo mejora su calidad de vida. Además, alienta a otros a hacer lo sí pueden y sentir la alegría genera el mantenerse activo.

“Debes querer sentirte mejor, y si no te mantienes activo, te sentirás peor”. Encuentra algo que te guste hacer. Ya sea yoga, caminar, andar en bicicleta, nadar. Solo encuéntralo y hazlo. No sólo te hará sentir mejor físicamente, sino también emocionalmente. Encuentra un amigo que pueda acompañarte a hacer ejercicios”.

Junto con una buena nutrición y las caminatas diarias, Nicole intenta priorizar los masajes semanales, las vitaminas diarias, los analgésicos programados y una perspectiva positiva de su vida. La positividad es la forma principal en que Nicole mantiene su bienestar mental. “Es difícil mantenerse positivo, pero la felicidad es un estado mental que elegimos y siempre he creído esto”. También cree que el aislamiento puede ser perjudicial para la salud mental, por lo que se unió a un grupo de apoyo en línea, habla con amigos y familiares por teléfono y, sobre todo, confía en su esposo, que sabe exactamente qué decir o hacer cuando la ve “caer en ese agujero negro de tristeza¨

“Me he rodeado de personas que también están aquí para animarme y apoyarme. También soy una verdadera creyente en la fe y en que Dios lo tiene bajo control”, –Nicole S.

Un agradecimiento especial a Nicole por compartir su historia.

Músculos para el Mieloma: una buena condición física puede prolongar la vida de los pacientes con Mieloma

myeloma

Por Danny Parker

El título de la publicación debería ayudarlo a motivarse. Pero dado a que muchos de nosotros podríamos no tener la más mínima disposición de levantarnos de nuestra silla, ¿Cuáles son las pruebas? ¿Puedes convencerme?

Comenzaré describiendo una importante revisión publicada en 2012 en la Revista del National Cancer Institute, los investigadores de la organización recopilaron múltiples estudios que datan desde 1950 en relación a la posible influencia de la actividad física sobre la supervivencia del cáncer. La Dra. Rachel Ballard-Barbash fue la investigadora líder del estudio. Los autores hallaron 45 estudios validados por especialistas en los que se abordan varios tipos de cáncer. Muchos de los sujetos eran pacientes con cáncer de mama.

El estudio fue publicado en una edición del New York Times.

¿Los resultados?

Todos (T-O-D-O-S)  los estudios, sin excepción, e independientemente de la metodología usada reportaron  que el ejercicio “disminuyó el riesgo de mortalidad por cáncer”. Los estudios también mostraron evidencia de que los biomarcadores que determinan la recurrencia del cáncer habían disminuido y que la actividad física además brindaba beneficios adicionales, tales como mejorar los niveles de insulina, reducir la inflamación y aumentar la población de células T del sistema inmune encargadas de combatir el crecimiento tumoral. Si bien el ejercicio no logró ser una cura mágica para el cáncer (y los pacientes sucumbieron ante el mismo), parecía reducir el riesgo de padecer otras enfermedades durante el tratamiento, tales como los trastornos cardíacos y la diabetes.

“Si ellos hubieran sido sedentarios”, expresó Ballard-Barbash, “corrían el riesgo de desarrollar otras enfermedades crónicas”. Además, quienes realizaban actividades físicas tuvieron “muchas más posibilidades de disfrutar de una vida más larga de la que hubieran tenido si fuesen sido sedentarios.”  Esta conclusión es digna de ser destacada ¡Por eso lo hago!

Por si fuera poco, el estudio reveló que la intensidad de actividad física no era un factor fundamental. El ejercicio arduo o intenso no mostraba ser tan necesario; una simple caminata parecía brindar grandes beneficios para la supervivencia.

Traducido por Andreina Echeverria

Gracias a nuestros patrocinadores de Músculos para el Mieloma:

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