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Músculos para el mieloma: Mántente activo: Caminatas diarias con Nicole

Por Erika Johnson

Nicole fue diagnosticada por primera vez como resultado de un problema de salud aparentemente no relacionado con el mieloma. Le diagnosticaron escoliosis, que es una curvatura lateral de la columna vertebral, y tuvo tres cirugías correctivas. El aumento del dolor en su columna vertebral “era insoportable, y luego comencé a tener dolores en todo el cuerpo y me prescribieron dosis altas de analgésicos que no estaban ayudándome”, recuerda. Trataron con inyecciones, acupuntura y fisioterapia. En julio de 2018, un neurocirujano colocó un dispositivo de estimulación del dolor en la columna vertebral de Nicole para ayudar a controlar el dolor.

 Nicole una semana antes del diagnóstico (a la izquierda).

Se desarrolló una infección en el dispositivo y la salud de Nicole se deterioró rápidamente. Después de muchas visitas a la sala de urgencias, una cirugía de emergencia y una cita con un nefrólogo debido a insuficiencia renal temprana, los médicos de Nicole sospecharon que tenía mieloma múltiple.

La realidad de padecer mieloma tuvo un gran impacto en la salud de Nicole en todos los aspectos, como se esperaba.

Casi un año después del diagnóstico, “estoy extremadamente cansada casi todo el tiempo, mi capacidad mental ha cambiado desde la quimioterapia, mi estado emocional ha sido una montaña rusa de sentimientos que me hace carecer de motivación para estar cerca de amigos, y todavía sufro de mucho dolor debido a las lesiones líticas en todo mi cuerpo, así que estoy tomando analgésicos potentes que me generan mucho sueño “, alega Nicole.

En cuanto a tratar de mantenerse al día, Nicole hace de la nutrición su prioridad número uno. Le cuesta tener apetito, por lo que debe mantenerse consciente para comer alimentos saludables cada 4 horas y beber mucha agua.

También camina todos los días. “A veces sólo hasta el buzón de correo y otros días puedo caminar alrededor toda la cuadra. También hago sesiones de pilates con alguien que se especializa en problemas de espalda y otras condiciones. Vamos despacio y definitivamente siento las consecuencias al día siguiente. En este momento solo puedo manejar una sesión a la semana”, admite.

Tener perros que necesitan caminatas diarias la ayuda a mantenerse motivada. También recibe un gran apoyo de su esposo, con quien siempre puede contar si es necesario.

“Me siento mucho mejor si me mantengo activa, incluso si sólo son ejercicios en la cama con mis bandas elásticas, o limpiar lentamente la casa. Personalmente, creo que puedo hacer más de lo que debería, y termino pagando el precio todo el tiempo, estando atrapado en el sofá durante un par de días después de haber realizado demasiado esfuerzo… pero creo que mi yo interna es lo que me ha ayudado a superar todos los obstáculos”–Nicole S.

 Nicole dos meses después del  trasplante de células madre (izquierda).

Nicole ha notado que la actividad física de cualquier tipo mejora su calidad de vida. Además, alienta a otros a hacer lo sí pueden y sentir la alegría genera el mantenerse activo.

“Debes querer sentirte mejor, y si no te mantienes activo, te sentirás peor”. Encuentra algo que te guste hacer. Ya sea yoga, caminar, andar en bicicleta, nadar. Solo encuéntralo y hazlo. No sólo te hará sentir mejor físicamente, sino también emocionalmente. Encuentra un amigo que pueda acompañarte a hacer ejercicios”.

Junto con una buena nutrición y las caminatas diarias, Nicole intenta priorizar los masajes semanales, las vitaminas diarias, los analgésicos programados y una perspectiva positiva de su vida. La positividad es la forma principal en que Nicole mantiene su bienestar mental. “Es difícil mantenerse positivo, pero la felicidad es un estado mental que elegimos y siempre he creído esto”. También cree que el aislamiento puede ser perjudicial para la salud mental, por lo que se unió a un grupo de apoyo en línea, habla con amigos y familiares por teléfono y, sobre todo, confía en su esposo, que sabe exactamente qué decir o hacer cuando la ve “caer en ese agujero negro de tristeza¨

“Me he rodeado de personas que también están aquí para animarme y apoyarme. También soy una verdadera creyente en la fe y en que Dios lo tiene bajo control”, –Nicole S.

Un agradecimiento especial a Nicole por compartir su historia.

Músculos para el Mieloma: una buena condición física puede prolongar la vida de los pacientes con Mieloma

myeloma

Por Danny Parker

El título de la publicación debería ayudarlo a motivarse. Pero dado a que muchos de nosotros podríamos no tener la más mínima disposición de levantarnos de nuestra silla, ¿Cuáles son las pruebas? ¿Puedes convencerme?

Comenzaré describiendo una importante revisión publicada en 2012 en la Revista del National Cancer Institute, los investigadores de la organización recopilaron múltiples estudios que datan desde 1950 en relación a la posible influencia de la actividad física sobre la supervivencia del cáncer. La Dra. Rachel Ballard-Barbash fue la investigadora líder del estudio. Los autores hallaron 45 estudios validados por especialistas en los que se abordan varios tipos de cáncer. Muchos de los sujetos eran pacientes con cáncer de mama.

El estudio fue publicado en una edición del New York Times.

¿Los resultados?

Todos (T-O-D-O-S)  los estudios, sin excepción, e independientemente de la metodología usada reportaron  que el ejercicio “disminuyó el riesgo de mortalidad por cáncer”. Los estudios también mostraron evidencia de que los biomarcadores que determinan la recurrencia del cáncer habían disminuido y que la actividad física además brindaba beneficios adicionales, tales como mejorar los niveles de insulina, reducir la inflamación y aumentar la población de células T del sistema inmune encargadas de combatir el crecimiento tumoral. Si bien el ejercicio no logró ser una cura mágica para el cáncer (y los pacientes sucumbieron ante el mismo), parecía reducir el riesgo de padecer otras enfermedades durante el tratamiento, tales como los trastornos cardíacos y la diabetes.

“Si ellos hubieran sido sedentarios”, expresó Ballard-Barbash, “corrían el riesgo de desarrollar otras enfermedades crónicas”. Además, quienes realizaban actividades físicas tuvieron “muchas más posibilidades de disfrutar de una vida más larga de la que hubieran tenido si fuesen sido sedentarios.”  Esta conclusión es digna de ser destacada ¡Por eso lo hago!

Por si fuera poco, el estudio reveló que la intensidad de actividad física no era un factor fundamental. El ejercicio arduo o intenso no mostraba ser tan necesario; una simple caminata parecía brindar grandes beneficios para la supervivencia.

Traducido por Andreina Echeverria

Gracias a nuestros patrocinadores de Músculos para el Mieloma:

multiple myeloma