Dieta y el Mieloma Multiple.

Una Dieta saludable con Mieloma Multiple

Hace años, cuando estaba tomando decisiones críticas sobre mi inducción de quimioterapia para el mieloma múltiple de alto riesgo y el próximo trasplante de células madre, mi esposa Lisa y yo hablamos con el Dr. Brian Durie en el Centro Médico Cedars-Sinai. Fue un momento difícil para nuestra familia, y Lisa quería preguntarle al Dr. Durie sobre lo que podía hacer?

¿Había alimentos que me ayudarían durante el otoño mientras me preparaba para una cosecha de células madre? Yo había experimentado problemas de indigestión causados por los medicamentos Velcade y Dexamethasona, y el Dr. Durie aconsejó que éstos eran temas importantes para que pudiese continuar con mí terapia. Pero Lisa tuvo una pregunta más sorprendente: ¿había alimentos que pudiera comer que ayudarán a hacer que la quimioterapia de inducción fuera más efectiva? El Dr.Durie dijo que los cambios en la dieta pueden ser útiles, pero la información sobre lo que es mejor es escasa. Sin embargo, cree que es importante evitar los alimentos procesados ​​ya que tienen riesgos y que hiciera espacio para alimentos frescos y nutritivos. “Compre a la orilla del supermercado”, aconsejó, “y evita los alimentos que tu abuela no sabría …” (Le gusta el libro de Michael Pollan, Food Rules).

Aunque la genética, la edad y la condición en el momento del diagnóstico son lo más importante, parece casi seguro que la dieta puede influir en la capacidad del cuerpo para evitar el mieloma, influir en su progreso y afectar nuestra capacidad para tolerar el tratamiento. En promedio cada día, ingerimos cuatro libras o más de alimentos con compuestos químicos complejos. A medida que digiere y se descompone para nutrirnos, este alimento interactúa con los muchos sistemas intrincados en nuestro cuerpo que regulan el metabolismo e incluso la actividad celular dentro de nuestro sistema inmunológico. ¿Cómo no va a ser importante? Además, tenemos evidencia emergente de que los cambios en la dieta y los cambios en el ejercicio pueden marcar la diferencia en la lucha contra el cáncer. ¿Acaso el modificar los alimentos que ingerimos ayuda?

Por ejemplo, un estudio de 2008 encontró que la dieta y los cambios de ejercicio para los pacientes con cáncer de próstata en realidad pueden conducir a cambios en la expresión génica que puede mejorar la respuesta a los tratamientos y retardar la progresión del cáncer.

¿Será lo mismo con el mieloma?

La pregunta es una parte. La influencia de la dieta puede ser bastante débil, especialmente después de que la enfermedad se ha establecido. Si los efectos fueran profundos entonces los individuos estarían entrando en una remisión espontánea meramente al comer ciertos alimentos. Por lo tanto, aunque la influencia puede ser sutil, mi punto de vista es que podemos utilizar todas las ventajas disponibles. Y gastar tiempo para descubrirlos parece valer la pena.

Tal vez podamos extender el tiempo en el que el mieloma ardoroso no necesite tratamiento, el tiempo en que una remisión pueden durar sin tratamientos con medicamentos y qué tan exitosos pueden ser los tratamientos en curso. Y entonces existe el potencial para una mejor calidad de vida mientras vivimos con la enfermedad. Todos estos resultados serían valiosos incluso si los impactos beneficiosos son probablemente modestos.

Aunque los estudios no son tan extensos como nos gustaría, hay datos de investigación de una variedad de fuentes que sugieren que lo que comemos puede marcar la diferencia. La próxima vez, lleguemos a los detalles. Traiga su apetito.

Por Danny Parker

Traducido Por Irene Woolsey

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